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La incorporación de la mujer en las logias divide a la masonería actual

Fernández de Castro respalda en el Club la igualdad de sexos

Rafael Fernández de Castro, ayer en el Club.  Foto: Tobias
F.G. PALMA. La incorporación de la mujer en las logias con plenos derechos divide en la actualidad a la masonería. La igualdad de derechos entre ambos sexos fue defendida ayer en el Club DIARIO de MALLORCA por Rafael Fernández de Castro, maestro masón de la Gran Logia Simbólica Española y soberano gran inspector general, grado 33, del Supremo Consejo Masónico de España.

La incorporación de la mujer es defendida por la masonería liberal y adogmática, claramente minoritaria en Balears, con nos 30 miembros, y a ella pertenece Fernández de Castro. Frente a esta postura se encuentra la masonería regular, con una gran influencia de la inglesa, que rechaza la entrada de mujeres y que en las islas cuenta con unos 400 miembros, casi la mitad de los cuales son residentes británicos y alemanes.

Bajo el título La masonería actual, desde dentro, Rafael Fernández de Castro puso sobre la mesa el creciente respaldo que la rama liberal está obteniendo, lo que ha permitido la entrada de la mujer en logias de países próximos como Portugal, Francia, Italia, Marruecos, Bélgica, Suiza, Grecia o Rumania, e insistió en que en pleno siglo XXI resulta "irracional" seguir manteniendo la exclusión.

Durante su intervención, señaló que la rama de la francmasonería a la que pertenece defiende la libertad de pensamiento y de conciencia, y rechaza la existencia de dogmas. Sobre este último punto, destacó de nuevo la diferencia que se registra con la masonería regular, ya que esta última impone la creencia en Dios.

Además, recordó la defensa que los masones hacen de la libertad, la igual y la fraternidad, y calificó el primero de estos valores como el más fundamental. Consecuentemente, puso de relieve el respaldo que se da a los valores de la democracia.

También abogó por la laicidad, entendida como el respeto a que las personas puedan practicar cualquier creencia religiosa, pero la exigencia de que el Estado mantenga la independencia de todas ellas. Este modelo, según destacó, garantiza que los creyentes o los ateos fundamentalistas no puedan imponer sus criterios a nadie.

El conferenciante valoró la actividad política, que calificó de digna. "Cuando un político sale rana, creo que no se debe de echar la culpa más que a esa persona, no a la política ni al sistema democrático, de igual modo que no se podría decir que, si llueve en nuestro barrio, está lloviendo en todo el mundo", según afirmó.

Igualmente, distinguió entre la moral y la ética al entender que la primera tiene que ver con las costumbres, y puede cambiar, mientras que la ética es permanente y se basa en el valor de la vida.

En cuanto al funcionamiento interior de las logias, señaló que el primer objetivo de la francmasonería es "la mejora de la persona". Como método, el aprendiz masón debe permanecer un año en silencio durante las reuniones para escuchar a los demás y comprenderlos. Cuando deja de ser aprendiz y asciende a "compañero", pasa a tener el deber de expresarse para "sumar sus ideas a las de sus hermanos".

El secreto masónico

En cuanto al "secreto masónico", señaló que esta prohibido desvelar la identidad del resto de miembros, y apuntó que en algunos países todavía hoy la pertenencia a una logia puede poner en peligro la vida.

Existe la obligación de no hacer públicos los asuntos que se abordan, con el único objetivo de facilitar el intercambio de ideas sin perjuicios, y sobre este punto afirmó que así se pueden expresar ideas críticas que podían haber sido consideradas subversivas por poderes tiránicos o por jerarquías religiosas dogmáticas.

Otro secreto, que Fernández de Castro calificó "de juguete", es el referido a los rituales y símbolos de los francmasones, pero recordó que están perfectamente descritos en la literatura especializada y que puede conseguirse información al respecto sin dificultad.


Fuente: F.G. Palma. DIARIO DE MALLORCA

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