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EL TRAZADO SOBRE UNA PLANCHA









QQ:. HH:. Todos
Someto a sus observaciones, comentarios, adiciones, etc. este trabajo de mi
factura, realizado a partir de una lectura reciente a un texto de nuestro
Q:. H:. Heriberto Béjar del Or:. de Paraguay
Saludos fraternales
Jose Ramon Gonzalez


EL TRAZADO SOBRE UNA PLANCHA
Por José Ramón Gonzalez
Uno de los aspectos sustanciales del trabajo masónico a cubierto es el de la
presentación y discusión de trabajos en la Tribuna de la Elocuencia,
ordenados temáticamente en el programa que el Venerable elabora y da a
conocer al inicio de su gestión.
En cuanto a los aspectos que se abordan, existen diferentes estilos según
los usos de la Logia y la Obediencia. A veces la temática es libre, en otras
ocasiones se dedican los trabajos a un tópico en particular, según la
efeméride o algún acontecimiento en especial; en otros casos, como sucede en
Logias del Rito Francés, la presentación de trabajos se ordena en cada
tenida en temas simbólicos, de actualidad y de fondo, que en todo caso deben
ser tratados desde una perspectiva y una visión masónicos. Al respecto, debe
tomarse en cuenta que el H\ Orador tiene la atribución en todo momento de
llamar la atención a la Logia si el trabajo expuesto no está dentro de la
temática prevista, carece de contenido masónico o este es propio de otro
grado.
Muy frecuentemente se tiende a considerar como sinónimos los términos
Plancha y Trazado, pero existe entre ambos una marcada diferencia. Hay que
recordar que en el lenguaje simbólico masónico, Plancha es aquella laja de
piedra que aprendices y compañeros extraen de la cantera y Trazado –como su
nombre lo indica- el diseño constructivo que el maestro realiza sobre
aquella. Así pues, quienes presentan planchas son los aprendices y
compañeros (incluso cualquier trabajo o proposición que es sometida a
comentarios, debate, etc. de los Hermanos podría ser considerada bajo esta
denominación) y quienes hacen trazados sobre ellas son los maestros.
Posterior a la exposición del trabajo (o bloque de trabajos si es la misma
temática), se procede a su comentario; este puede realizarse de manera
abierta, o bien, bajo un orden gradual, concediéndose primero la palabra en
la Col\ Norte (cuando esto es permitido ya que en el Rito Francés, por
ejemplo, en atención al silencio simbólico, los aprendices no tienen el uso
de la palabra en trabajos abiertos, aunque si pueden hacerlo de manera libre
al cierre durante al ágape fraternal); luego en la columna Sur y finalmente
al Oriente.
Resulta inapropiado y hasta de mal gusto abusar en el tiempo y las ocasiones
en que se usa la palabra. Para evitarlo, algunas logias tienen la norma de
establecer cierto tiempo máximo –por lo regular 3 minutos- y/o hacer dos
rondas para efectos de réplica o adición. En todo caso, es conveniente que
el comentario no exceda de 5 minutos y que no se haga uso de la palabra en
más de dos ocasiones, salvo en casos verdaderamente extraordinarios, porque
el tema o la circunstancia así lo ameriten y a discreción siempre del
Venerable Maestro y por supuesto, del Orador.
Tomando en cuenta las reglas básicas de la dialéctica, el comentario nunca
deberá referirse a las personas, sino a los conceptos vertidos por ellas.
Con ello el intercambio de ideas se despersonaliza y adquiere nivel.
Asimismo, deberá siempre y por supuesto observar las reglas simbólicas de
las tres artes liberales propias de estudio de un aprendiz, esto es,
aquellas relativas a la Lógica, la Gramática y la Retórica.
En lo tocante al fondo del comentario al trabajo, debe ser siempre objetivo,
complementario o adicional, enriquecedor de lo expuesto, evitando
ambigüedades o redundancias y por el contrario, ser preciso y aportar a lo
dicho. Si es crítico, la acotación siempre deberá ser constructiva y
fraternal, nunca adulatoria y menos ofensiva para el autor. Deberá
caracterizarse además por contener al mismo tiempo las tres cualidades del
pensamiento, palabra y obra de todo trabajo masónico: Fuerza, Belleza y
Sabiduría. Observar estos aspectos resulta de la mayor importancia, en tanto
tienen que ver con los juramentos prestados (o compromisos establecidos,
según el caso) desde la Iniciación y recordados siempre al final de cada
Tenida. Recordemos que la palabra Tenue (Tenida) en francés, significa
además de Reunión y Atuendo, Actitud o Comportamiento hacia los demás.
Por su parte, el autor del Trabajo o Plancha debe recibir los comentarios de
manera fraternal y asumirlos, incluso independientemente de su calidad, como
parte de su instrucción y formación masónica; y por supuesto en caso de
realizar una réplica, observar las reglas previstas para hacer un
comentario.
No hay por qué sentirse incómodo o mal por no hacer algún comentario,
incluso si el Venerable nos pide hacerlo. Recordemos que el silencio es una
virtud iniciática y que a veces es mejor callar para reflexionar y meditar
sobre lo escuchado y aprendido que dar un comentario ligero o vacío.
En fin, las planchas y trazados presentados en trabajos abiertos, cuando se
dan con las características mencionadas, constituyen un alimento esencial
para los hermanos en particular y la Logia en general, que no instruye, es
decir, nos construye por dentro, motiva nuestra voluntad y capacidad
creativa, fomenta nuestro espíritu fraternal y nos da la gracia de siempre
salir del Templo positivamente diferentes a como entramos, siempre contentos
y satisfechos.
Ustedes qué opinan?
Es cuanto

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