SAN LUIS POTOSI, S. L. P. a 22 de noviembre de 2007.
Comunicado: 071122-03
SAN LUIS POTOSI,- Condenó hoy aquí el Consejo Masónico Mexicano (CMM) la radicalización en el enfrentamiento de la jerarquía clerical con los políticos, que amenaza a la estabilidad social y la gobernabilidad del país, en un momento en que la epidermis de la sociedad se encuentra muy sensible por las adversas condiciones económicas.
El presidente del CMM, el liberal potosino Jaime Chalita Zarur, señaló que el pilar de la democracia es la tolerancia en el respeto a los linderos de las libertades propias de las libertades de los demás “y empieza, obviamente en el respeto a uno mismo, es decir, a las actividades que uno realiza para bien de la colectividad”.
Vivimos, empero, un clima de confusión en donde se rinde culto al individualismo, en donde se ignora la obligación de respetar a los demás para ejercer el derecho de ser respetados, bajo sofismas mediáticos en donde se encubre la ambición personal con dictados divinos o de servicio a los intereses de la nación, indicó el dirigente liberal.
Mencionó que la violencia siempre será condenable y por lo mismo, es imposible eximirla de responsabilidad, máxime que se intenta manipular a los mexicanos para que se inclinen hacia uno u otro lado, ya sea con el dogma clerical o con el dogma político, abusando de la buena fe de los ciudadanos, apuntó el presidente del CMM.
El caso de la Catedral del domingo 18 de noviembre, indicó Chalita Zarur, es el efecto de las agresiones mutuas desde 2005 entre el cardenal duranguense Norberto Rivera Carrera y el excandidato presidencial perredista, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, activados por resentimientos de terceros.
Se olvidó el clérigo de su obligación y compromiso espiritual para invadir la esfera política, el político olvidó el principio de su actividad que es sumar en la búsqueda de soluciones y el tercero, Gerardo Fernández Noroña, creyó llegado el momento de cobrar la factura al desistimiento del cardenal para apoyar su aventura contra el zedillismo, recordó el liberal.
Debe observarse la gran responsabilidad social que tienen como líderes con capacidad de movilizar a grandes contingentes sociales, para reconocer con humildad que se han equivocado al invadir las esferas de acción de las contrapartes, y regresar al púlpito su propio respeto en su acción espiritual y en los políticos restaurar el verdadero compromiso de servicio a la colectividad, indicó Chalita Zarur.
Parafraseó al Benemérito de las Américas, el oaxaqueño Benito Pablo Juárez García: “El respeto al derecho ajeno es la paz” para convocar a clérigos y políticos a desechar las ambiciones personales de poder terrenal y cumplir con su responsabilidad histórica de restaurar el Estado Laico para responder a las legítimas aspiraciones de todos los mexicanos.
“La historia demostró, de 1926 a 1929, que la lucha por el poder terrenal, traicionando el principio bíblico de dar al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios, cobra una cuota de sangre de inocentes y ajenos a esas ambiciones personales y de grupo”, concluyó.
Fraternalmente.
Mario Luis Altuzar Suárez
Vocero del CMM
Comunicado: 071122-03
SAN LUIS POTOSI,- Condenó hoy aquí el Consejo Masónico Mexicano (CMM) la radicalización en el enfrentamiento de la jerarquía clerical con los políticos, que amenaza a la estabilidad social y la gobernabilidad del país, en un momento en que la epidermis de la sociedad se encuentra muy sensible por las adversas condiciones económicas.
El presidente del CMM, el liberal potosino Jaime Chalita Zarur, señaló que el pilar de la democracia es la tolerancia en el respeto a los linderos de las libertades propias de las libertades de los demás “y empieza, obviamente en el respeto a uno mismo, es decir, a las actividades que uno realiza para bien de la colectividad”.
Vivimos, empero, un clima de confusión en donde se rinde culto al individualismo, en donde se ignora la obligación de respetar a los demás para ejercer el derecho de ser respetados, bajo sofismas mediáticos en donde se encubre la ambición personal con dictados divinos o de servicio a los intereses de la nación, indicó el dirigente liberal.
Mencionó que la violencia siempre será condenable y por lo mismo, es imposible eximirla de responsabilidad, máxime que se intenta manipular a los mexicanos para que se inclinen hacia uno u otro lado, ya sea con el dogma clerical o con el dogma político, abusando de la buena fe de los ciudadanos, apuntó el presidente del CMM.
El caso de la Catedral del domingo 18 de noviembre, indicó Chalita Zarur, es el efecto de las agresiones mutuas desde 2005 entre el cardenal duranguense Norberto Rivera Carrera y el excandidato presidencial perredista, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, activados por resentimientos de terceros.
Se olvidó el clérigo de su obligación y compromiso espiritual para invadir la esfera política, el político olvidó el principio de su actividad que es sumar en la búsqueda de soluciones y el tercero, Gerardo Fernández Noroña, creyó llegado el momento de cobrar la factura al desistimiento del cardenal para apoyar su aventura contra el zedillismo, recordó el liberal.
Debe observarse la gran responsabilidad social que tienen como líderes con capacidad de movilizar a grandes contingentes sociales, para reconocer con humildad que se han equivocado al invadir las esferas de acción de las contrapartes, y regresar al púlpito su propio respeto en su acción espiritual y en los políticos restaurar el verdadero compromiso de servicio a la colectividad, indicó Chalita Zarur.
Parafraseó al Benemérito de las Américas, el oaxaqueño Benito Pablo Juárez García: “El respeto al derecho ajeno es la paz” para convocar a clérigos y políticos a desechar las ambiciones personales de poder terrenal y cumplir con su responsabilidad histórica de restaurar el Estado Laico para responder a las legítimas aspiraciones de todos los mexicanos.
“La historia demostró, de 1926 a 1929, que la lucha por el poder terrenal, traicionando el principio bíblico de dar al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios, cobra una cuota de sangre de inocentes y ajenos a esas ambiciones personales y de grupo”, concluyó.
Fraternalmente.
Mario Luis Altuzar Suárez
Vocero del CMM


