Juan Jacobo Rousseau en su obra:
"El origen de la desigualdad entre los hombres",
expuso que cuando el ser humano tomo posesión de algo,
se convirtió en su defensor acérrimo no importándole esclavizar
a los que no fueran de su misma estirpe y
al mismo tiempo tildarlos de seres inferiores.
Con IGUALDAD de oportunidades
ninguna raza aventajara a otra.
No hay una estirpe superior.
Por Hugo Caro Gallón(*)
Johann Von Herder, 1744 -1803, uno de los creadores del idealismo alemán, afirmaba que desde el mar Negro, las armas germánicas esparcieron el progre-so y el terror por toda Europa, fundando imperios en tiempos diversos. Aquellos bárbaros, los arios, impusieron sus adelantos, inteligencia y belleza física.
Federico Nietzsche se vanagloriaba del hombre superior (el superhombre), y declaraba que los ere-mitas eran gente atrasada que solamente Servían de mercaderes en las plazas de los pueblos. "Yo un hombre supremo, que me importa el mercado y la plebe, porque al igualarme a ellos me convertiré en un cadáver. No debemos intercambiar ideas con los mercaderes y ermitaños, puesto que ellos no valorizan el superhombre. Nosotros los superhombres abandonaremos el mercado".
Adolfo Hitler quiso exterminar a los judíos por¬que eran mercaderes y no arios. Veamos la historia referente a los arios: En tiempos inmemoriales, los arios no pudieron imponer su estirpe de blancos y rubios en la India. Durante la segunda mitad del segundo milenio (antes de Cristo) invadieron aquel país; ya asentados despreciaban a sus derrotados adversarios de piel oscura, y también consideraban que mezclarse con ellos implicaba una abominación. Arrancando de esa base, impusieron en la India un régimen fundamentado en la Varna o color. De esa manera, la sociedad quedo fraccionada en cuatro castas. Aquel que violaba la separación racial manteniendo relaciones genitales con alguien de casta diferente era expulsado del sistema y se convertía en paria o intocable. A pesar de tan severas normas la raza aria no pudo florecer allí, puesto que la melanina (pigmento negro que produce la coloración de la piel y el cabello), [como los de la raza indostánica] fue un factor, en gran escala, para que desapareciera la piel blanca y el pelo rubio de aquellos legendarios conquistadores o usurpado-res arios. La piel negra, siempre impera en otras generaciones, de igual manera, los rasgos asiáticos, llamados los de piel amarilla.
Hitler creía que los judíos eran una ralea de mer¬caderes, no obstante, en su ejercito muchos descendientes de judaicos ¡fueron altos oficiales! Citemos unos cuantos: Paul Hirschfeld. El capitán Edgar Jacoby, quien fue condecorado por valentía y heridas en combate. Werner Maltzahn, también fue galardonado por su fiereza en el combate. El medio judío Werner Goldberg o Gefreiter, era considerado como el prototipo del soldado alemán. Ernst Bloch y Félix Burkener, asimismo, estupendos coroneles. Helmut Wilberg, se distinguió como un alto general de la Luftwaffe. Paul Ascher, primer oficial del Estado Mayor que presto sus servicios en el acorazado Bismarck. Los hermanos Johannes y Karl Zukertort, quienes fueron generales. Muchos otros suboficiales y soldados descendientes semitas, los cuales entregaron su vida en el frente de batalla, por ejemplo, los que combatieron contra los rusos en la frustrada operación de Stalingrado, durante el invierno de 1942 a 1943. Además se incluye al que fue futuro canciller alemán, de nombre Helmut Schmidt, que tenia una consanguinidad no muy lejana.
Hitler (un descendiente judío apostata) se hizo de la vista gorda al admitir en el ejercito a muchos parientes de semitas, porque habían nacido en Alemania, y que prestaron juramento a la bandera.
Antes, el gran novelista Emile Zola le manifestó a Francia que no debía continuar discriminando en contra de un indefenso ciudadano que era judío, o que fuera de otra raza. El manifiesto "Yo Acuso", al defender al capital Alfred Dreyfus, ya que lo conde-naron a cadena perpetua por traición a la patria. Según ellos, Dreyfus, en unas notas manuscritas informo a los alemanes sobre las características del nuevo material de artillería francesa. Dreyfus fue sentenciado a cadena perpetua, repito, y enviado a la terrorífica isla del Diablo, en la Guayana francesa. Se sabía que el traidor era el comandante Esterhazy, pero no se preocuparon por este, y llegaron hasta el colmo de la desfachatez defendiéndolo. Por lo tanto quien se iba a preocupar por Dreyfus, "un sujeto de raza Inferior, un judío" (Pensamiento de odio; mas bien envidia).
Emile Zola, 1840 - 1902, creador de una serie de novelas de la familia Rougon Macquart, entre ellas Germinal y Nana. Entre los primeros hombres de la historia que condeno la segregación racial; primeramente escribiendo a favor de Dreyfus en el periódico Le Figaro. Debido a ello, Zola fue conde-nado a un año de prisión, por poner en entredicho al Estado, el poder judicial, a la Iglesia, a los medios de comunicación y a la opinión pública. Zola no desfalleció y le luego de venir de Inglaterra, donde estuvo exilado escribi6 al presidente Monsieur Loubet; y este al considerar la injusticia, indulta al capitán Dreyfus - que había ido a juicio dos veces -y al mismo tiempo reconoci6 los dotes humanos y de justicia del calumniado y excelso escritor. Y basado en el pensamiento de Zola estas sentencias:
Que angustia y que tristeza, Francia, hay en el alma de los que te quieren. El peligro radica en esas obstinadas tinieblas de la opinión pública. Francia, Veo la demencia que te arrebata. Eventualmente, vas al pasado, a ese pasado de intolerancia y teocracia tan combatido por tus hijos mas ilustres ¿Quieres volver a la intolerancia de la Edad Media? ¡OH juventud de Francia! ¡Juventud del mundo! Te lo ruego, piensa en la gran labor que te espera ¡juventud! Se humana, se generosa, vamos a luchar por la humanidad, por la igualdad de las razas y su sustento.
(*)Hugo Caro Gallón, escritor colombiano, reside en NYC


