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Fueron los integrantes del grado 33, el máximo en la masonería, quienes al reunirse en días pasados tomaron la decisión de elegir a su nuevo representante, quien se comprometió a darle mayor dinamismo a las logias simbólicas en gran medida.El gran soberano saliente, Carrillo Rivero, logró elevar el altruismo y el conocimiento hacia el mundo profano; fortaleció los lazos de amor y amistad con las logias azules, y fomentó los actos de civismo, cultura, patriotismo, apoyo a la naturaleza, y supervivencia del planeta.
Agradeció el apoyo de su equipo de colaboradores, y pidió todo el respaldo a su sucesor en el trono, Francisco Woodside Pinzón, de quien dijo, es una persona comprometida y entregada al servicio de la humanidad y de las buenas causas.Este último llamó a fortalecer la masonería y a los cientos de masones de los grados filosóficos y azules a despertar del largo sueño unos, y volver de sus viajes por la bóveda celeste a otros, para hacer brillar la luz de la verdad y darle la pelea al oscurantismo.
Los citados masones urgieron a los ciudadanos a trabajar con más ahínco, no desfallecer ante la adversidad, y concentrarse para ponerle fin a las sombras que oscurecen nuestros cielos.