
HOMENAJE A JOSE Y ANITA GARIBALDI: símbolos de los hombres y mujeres que en todos los tiempos han luchado y luchan por la libertad
Por Myriam Tardugno Garbarino
Los francmasones del Gran Oriente de la Francmasonería del Uruguay y del Supremo Consejo del Grado 33º del REAA para la República Oriental del Uruguay, que somos hombres y mujeres de los más amplios campos de actuación de la sociedad, con un acendrado sentido de la libertad, un autocultivo de nuestras conciencias, y una convicción de soberanía como ciudadanos, estamos hoy aquí rindiendo este reconocimiento al ejemplo que nos dejaron todos aquellos hombres y mujeres que han luchado a lo largo de todos los tiempos para encontrar su destino de LIBERTAD, libertad que no puede ser más que capacidad de elección, de adhesión, de compromiso con los valores, sus fines y sus consecuencias, que ella no creó pero que descubrir con la ayuda del corazón y la razón, libertad en tanto deber y responsabilidad, que es lo que en los seres humanos decide su elevación, o no, hacia la verdad y la perfección.
Un día como hoy, pero de 1870 se produjo la entrada triunfal en Roma de las fuerzas patrióticas de Víctor Manuel II, Cavour y Garibaldi, que buscaban la unidad italiana, y por ello el 20 de Setiembre se considera el Día de la Unidad Italiana, pero, para los librepensadores y humanistas del universo, es símbolo de libertad, y se lo conoce como el Día de la Libertad de Pensamiento.
Y Porqué los francmasones rendimos este homenaje?
Porque la masonería impregnada de espíritu humanista, ha colocado históricamente, desde el siglo de las luces en adelante, al ser humano en el centro de su reflexión, y su lema histórico ha sido el de Libertad, Igualdad y Fraternidad y Tolerancia. Porque la masonería cree en el progreso de las sociedades y en la perfectibilidad de las personas. Busca la Justicia y la Dignidad Humana.
Porque es un lugar privilegiado para la salvaguarda del pensamiento humanista, con sus valores éticos, democráticos y republicanos
La masonería es un proyecto humanista, Humanismo comprometido con la persona como centro de la ética. Su vocación es moral y su accionar es esencialmente cultural y de servicio.
Y el rol del humanismo y de la masonería se debe consagrar a formar hombres y mujeres libres y de calidad, ciudadanos responsables, capaces de obrar por el ejemplo de sus acciones en la sociedad, en una expansión cultural, ética y espiritual de todos los humanos sobre el universo, con el propósito de reunir, en el respeto por los otros, la equidad y la fraternidad.
Sustentándose en esos principios, se propone formar a sus integrantes con autonomía de conciencia, capaces de forjar serenamente sus convicciones en tanto que Librepensadores, fomenta el estudio, propone a sus miembros la investigación de la verdad, los estimula al libre examen e investigación sobre todos los sujetos de su interés, sin cortapizas, manteniéndose vigilante para que se hagan en el respeto de los demás, y no se caiga en el dogmatismo, fanatismo, ideas hechas o modelos preconcebidos, todas cosas que subsumen la duda y el espíritu de búsqueda.
La masonería implica estar dispuesto al renunciamiento de actitudes, de costumbres, implica la valentía de poner en dudas las certezas, prejuicios y modelos de pensamiento que uno tenía en el pasado. Si cada uno de nosotros no se cuestiona sus propios modelos de pensamiento, sus propias ideas, e incluso sus propios principios y valores con sinceridad y coraje, esa búsqueda será vana. Esto no significa renunciar a ellos y cambiarlos por otros, sino analizarlos como hombres o mujeres libre, y ahí si, si ello se volviera necesario, intentar modificarlos, cambiarlos o reformarlos.
De tal manera, la institución propugna una práctica de la libertad poco común, y es por ese mecanismo que cada uno de sus miembros se va perfeccionando obteniendo cada vez una mejor comprensión del universo en el que vive, trabajando así por el progreso humano en general y por la construcción y realización de su propio destino en particular.
Nuestro compromiso básico es, entonces, con la lucha por el librepensamiento, por los valores humanos y en pos del entendimiento ante la diversidad de ideas, que permitan desarrollar a la humanidad - en una convivencia equilibrada basada en la tolerancia y el respeto por sí misma-, en el dialogo constructivo, en la diversidad cultural, en la defensa de los Derechos Humanos y de la Libertad Absoluta de Conciencia, en la búsqueda de la Igualdad Social, igualdad que se traduce en una igualdad de oportunidades para todos los seres sin ninguna clase de distingo, sólo por su propia condición de humano.
Y por todo ello los francmasones admiramos y reconocemos, a Giuseppe y Anita Garibaldi, entre tantos otros, y nos sentimos unidos a ellos por ese ejemplo que nos dejaron de su vidas al servicio y en búsqueda de la Libertad. Libertad allí donde había opresión, luchando por la UNIDAD de los pueblos en tanto que naciones, porque fueron SOLIDARIOS, dejando de lado sus propios intereses, con aquellos que solicitaron su ayuda
La vida puede llenarse de significado para quien quiera asumir la responsabilidad y emprender los esfuerzos necesarios.
Los francmasones creemos que sí es posible construir un mundo mejor, y que podemos y debemos contribuir a crear el nuevo mundo de mañana.
Por ello estamos aquí, por ello dedicamos nuestro tiempo y energías a esta Obra.
Nuestros sueños tienen un destino y está en nuestras manos la construcción de un porvenir más justo, más solidario, más feliz.


