El ancla
El otro Símbolo que nos concierne con respecto a este trabajo es el Ancla. La primera impresión que nos produce es de Estabilidad y Permanencia, esto no debe en forma alguna ser enfocado desde el punto de vista de la inactividad o pasividad, pues, como lo veremos más adelante, tiene una estrecha relación con el Trabajo Espiritual, el cual es netamente activo, movido por la constante búsqueda de las Verdades de Orden Metafísico.
El Ancla nos refiere a los símbolos de Las Aguas y El Barco o Arca. Recordando lo expuesto en relación con El Panal como Casa, debemos admitir que El Arca no es otra cosa que una Casa Flotante. Una parte interesante del simbolismo propio del Arca, es la importancia de la misma en relación con la conservación de los elementos aprovechables de un ciclo en vías de disolución respecto al ciclo subsiguiente. A este respecto, si estudiamos su simbología en las diferentes Tradiciones, El Barco o Arca actúa como depósito del Germen Primordial o las Semillas del Nuevo Ciclo, rescatadas del Diluvio Universal o el Fin del Ciclo Cósmico imperante hasta ese momento. Señalaremos al respecto que en la Tradición Hindú, más específicamente en El Veda, se cuenta la historia de cómo Manu (Sâtya-Vrâta llamado luego Vaivaswâta), el equivalente al Noé bíblico, es guiado durante el recorrido de su Arca por Matsya Avatara, es decir, Vishnú bajo la forma del Pez (ver ilustración), recibiendo luego de éste, las semillas del Mundo Futuro y el Nuevo Ciclo que regiría al finalizar el cataclismo. Dicho Avatar, fungía también de Guardián o Preceptor de las Leyes Sagradas, y, como consecuencia de una muy curiosa síntesis nótese que, hasta nuestros días, la Mitra que adorna la cabeza de los Obispos, no es otra cosa que la boca de un pez. También vemos que éstos del mismo modo, fungen como los Depositarios de la Transmisión Espiritual y las Leyes Sagradas de la religión cristiana. Sin embargo, a pesar de su importancia, no hablaremos sobre el Pez como Símbolo de la figura Avatárica de Cristo entre los primeros cristianos, para así no desviarnos demasiado de nuestro tema. Esta figura arquetípica del Hombre-Pez corresponde en otras Tradiciones a Oanes, Dagón, etc.
En efecto, el Manu regente de nuestro Manvantara es Vaivaswata quien con anterioridad al Diluvio se llamaba Satyavrata palabra que proviene de la raíz sánscrita Sat que significa SER. Por otra parte, Satya significa “verdad” y es el nombre del primero de los Yugas de nuestro Manvantara que se define entonces como la “Edad de la Verdad”. Asimismo, el Vishnú Purana enseña que Vaivaswata es el 7º Manu de la serie de 14 que deben regir a lo largo del Kalpa, se le menciona como hijo de Surya (El Sol) y padre de Ikshwaku, el fundador de la raza solar de los Reyes. Se dice que éste último reinó en Ayodhya al comienzo del segundo Yuga (Treta Yuga) de nuestro presente Manvantara. Su hijo Nimi fue el fundador de la dinastía de Mithila (nombre con el que se designa a una de las 5 regiones nórdicas origen de los Brâhmanes). De Nimi se dice que fue maldito por el mago Vasishta y perdió su envoltura corporal, y aunque los dioses le ofrecieron volver a ella, rechazó el ofrecimiento declarando que la separación de alma y cuerpo era tan liberadora que él no desearía nunca reasumir una forma corporal o ligarse a ella de nuevo. A este deseo los Dioses asintieron y Nimi fue colocado entonces en los ojos de todas las criaturas vivientes, razón por la cual los párpados constantemente se abren y cierran (nimisha) para cubrir a la pupila (Nimi).
Haremos sin embargo la salvedad en cuanto a que en algunos casos el Arca y el Pez se identifican, como en el caso de la historia del profeta Jonás, conocido entre los árabes como Djûn-Nun esto es: “el que sale del Pez”, el que sobrevive al estado de decadencia espiritual generalizada que le rodea. Finalmente, haremos notar que la letra hebrea Nun (?) que significa “pez”, está en relación con el arcano XIII del Tarot: LA MUERTE, cuyo título esotérico es: “El niño de las grandes transformaciones”…Imágenes de Matsya Avatara y Dagón en concordancia con la vestimenta de los Obispos y Papas como guías del Arca (la Iglesia). El Pez símbolo de CRISTO.
Volviendo al Barco, sabemos que éste flota sobre las aguas, el agua es ante todo símbolo de La Substancia (del latín Sub-stare = Estar Abajo) Universal (Prakriti). A lo largo del “devenir”, es decir, del curso de la existencia manifestada, los seres se desarrollan entre las “aguas de arriba” y las “aguas de abajo” como expresamente lo declara la Tradición occidental: “Luego dijo Dios: «Haya un firmamento en medio de las aguas, para que separe las aguas de arriba de las aguas de abajo»” (Génesis 1:6), lo cual es muy conforme además con el simbolismo del Diluvio Universal. En este periplo, aquello que da estabilidad al Arca no es otra cosa que el Ancla y, cosa digna de notar, aquello que une por otra parte al Ancla con el Barco es una cuerda o una cadena, ésta tiene una evidente vinculación con la “Cadena Fraternal Masónica” o “encordado” que rodea el recinto de la Log en su parte superior, y que cuando es empleada en forma vertical, no es otra cosa que un símbolo del Eje del Mundo o Axis Mundi, llamado Sutratma en la Tradición Hindú, el elemento que simbólicamente une al Mundo Superior con el Mundo Inferior La Tierra). Es, pues, la muy masónica PLOMADA, que en el simbolismo cabalístico es designada con la palabra “Qav” (?? ), el “Rayo Luminoso” que atraviesa todos los “Olamoth” (mundos).
Por el valor de su gematría ordinal, (25), esta palabra se emparenta con otras como “Luz” (Almendro), nombre del Centro Supremo para la Qabalah, “Sod” (secreto), “Ain” (Infinito), y “Boaz”, nombre de la columna del Norte del Templo de Salomón.
“Por eso Dios, queriendo mostrar más plenamente a los herederos de la Promesa la inmutabilidad de su decisión, interpuso el juramento, para que, mediante dos cosas inmutables por las cuales es imposible que Dios mienta, nos veamos más poderosamente animados los que buscamos un refugio, asiéndonos a la esperanza propuesta, que nosotros tenemos como segura y sólida ancla de nuestra alma, y que penetra hasta más allá del velo…”Carta de San Pablo a los Hebreos 6:17-19.
La Cadena y el Ancla unen pues al Arca con el fondo de las aguas.12 Nótese además la semejanza del Ancla con un anzuelo, de hecho, la misma ancla luce como dos anzuelos unidos, lo que nos permitimos interpretar como un “Símbolo dual” correspondiente a la naturaleza manifestada de los seres a partir de su eclosión en el plano vital de la existencia corporal. Además, ambos, el ancla y el anzuelo exploran el fondo de las aguas respectivamente en busca de estabilidad y de sustento. En este sentido, en correspondencia con el Simbolismo específicamente masónico, recordaremos que el nombre de la Columna J.: a la cual hicimos alusión en una nota precedente, significa en hebreo: “Él Establece”, ésta denota pues, claramente a La Estabilidad.Profundizando un poco respecto de este sentido de “estabilidad” y en relación con las consideraciones anteriores, volvamos a la Gematría: JAKIN o IAKIN se escribe en hebreo (???? ), y su gematría cardinal nos arroja el valor 90, este número le corresponde a la letra Tzadhi (?), la cual tiene como significado “Anzuelo”. A su vez, dicha letra corresponde al Arcano del Tarot de La Estrella. A este respecto, nos refiere el Il y PodH Fermín Vale Amesti en su excelsa obra “EL RETORNO DE HENOCH”, lo siguiente: “La Meditación es la función atribuida a la letra Tzadhi o «Anzuelo», es un pescar de la Verdad en las más íntimas profundidades” (Op. Cit., pag. 77). “La letra Tzadhi corresponde del mismo modo al Sendero 28º del Árbol Sefirótico, llamado en El Zohar “La Inteligencia Natural” Porque ella completa y perfecciona la naturaleza de todo lo que está “bajo el sol”” (Op. Cit. pag. 208). Este Sendero es el que une a la Sephira Iesod.
Este “fondo de las aguas” representa también desde otro punto de vista al estado germinal de la manifestación, el punto de “eclosión” de los gérmenes contenidos en el Brahmanda o “huevo del mundo”, esto es lo que en realidad representan las dos mitades que se separan en el simbolo astrológico occidental de Cáncer, “el fondo de las aguas” (D),(correspondiente a la Luna y a la mente racional) con la Sephira Netzah (Victoria) correspondiente a Venus y la Imaginación, tal sendero es pues el “Canal” de la Inspiración artística y de toda obra creativa de la mente humana. El avance por dicho sendero es ilustrado magistralmente en la Mas por la Marcha Simbólica del Gradde Comp, la cual se “desvía” en un paso hacia esa dirección, pero de inmediato es equilibrada por la Memoria (Hod) correspondiente a Mercurio, para retomar el sendero rectilíneo que conduce hacia el verdadero Sol o Corazón del ser…el “fondo” de las aguas de su propia Alma inmortal.
El Sendero 28º del Árbol Sefirótico en versiones de Paul Foster Case (izquierda) y de Rider-Waite (derecha).Queremos resaltar además otro hecho que merece nuestra atención: se han descubierto cerca del Monte Ararat (Turquía) lo que parecen ser antiguas anclas de piedra. Pero lo que hace más significativo dicho descubrimiento es, que según las Escrituras, fue ése el lugar donde encalló el Arca de Noé luego del Diluvio. Curiosamente, este paraje consiste en gélidas planicies ubicadas a varios cientos de kilómetros del mar más próximo, ello nos obliga a concluir que estas “anclas” no necesariamente tenían un uso “práctico” en la navegación como tal, sino que muy bien pudieron ser utilizadas como símbolos en antiguas Organizaciones Iniciáticas que tuvieron su “base” en aquella región… En este sentido es importante observar que muchas de ellas exhiben ciertos grabados que contribuyen a reforzar nuestra teoría de su empleo simbólico y ritual13. Al respecto no nos queda más que en ese mismo orden de ideas, esta sería la única explicación plausible a los recientes descubrimientos de barcos de capacidad oceánica en el interior de las pirámides de Gizeh, ¡en pleno desierto egipcio! Pese a esto, no debe descartarse jamás lo relacionado con la supervivencia de muchas más cosas Ante-Diluvianas y “Atlantes” de lo que la “ciencia” moderna está dispuesta a conceder…especular, pero no sería extraño que el moderno Gr 21º del R.E.A.A. y sus equivalentes en otros sistemas de altos ggrad deban su nombre a la supervivencia, muy disminuida, de alguna Cadena proveniente de antiguas formas iniciáticas que con toda probabilidad se sirvieron de símbolos como las antiguas anclas de piedra…
El Monte Ararat y sus Anclas de Piedra
Por otra parte, la forma del Ancla propiamente dicha, nos remite también al Simbolismo Alquímico, Astrológico y Hermético en general, ya que si observamos con detenimiento dicha forma, inmediatamente reconoceremos al menos dos símbolos que le son manifiestamente equivalentes: el Ankh y el Símbolo Alquímico-Astrológico de Mercurio. Del primero de este símbolos de origen egipcio, señalaremos una curiosidad: el nombre inglés del ancla: anchor, relacionado a su vez con el Latín ancora es una clara derivación del nombre egipcio de la “cruz ansada” símbolo de la Inmortalidad, la Cruz coronada por el Sol Eterno: ANKH.
¿Cómo además se supone que pudieron ser labradas dichas piedras-ancla si no fue por el conocimiento y manejo del Ars Structoria?... Estas piedras elevadas, llamadas “anclas” entran además, como es lógico, en la categoría de Betilos (Beit-El), asunto del que ya hemos dicho algunas palabras…
Del Mercurio por otra parte, sabemos que es el Agente Transformador por excelencia dentro del proceso de La Gran Obra, producto de la conjunción o Hierogamia (Bodas Alquímicas) entre los Principios Masculino y Femenino, en astrología representados por los “planetas” Sol y Luna, ambos equilibrados por La Cruz. Estos tres elementos representan a los tres “componentes” del Ser15: Soma (el cuerpo), Psique (el Alma) y Pneuma (el Espíritu). Sabido es además que el nombre de Mercurio entre los Griegos era Hermes, llamado “trimegisto” (megas, megas, megas) por ser TRIPLE en su sabiduría, poder y grandeza. Si continuamos estableciendo relaciones entre diversas Tradiciones, nos parece bastante significativo y digno de resaltar que el nombre en sánscrito del planeta Mercurio sea: “Buddha”… Dejamos también aquí la libertad a cada quien de sacar sus propias conclusiones respecto a todas estas semejanzas y “casualidades”…
Finalmente agregaremos tan solo, que en ese maravilloso libro sin palabras que es el Tarot, el Ancla de la Salvación se nos presenta con una forma verdaderamente inusitada, pero sus elementos Mercuriales, Herméticos, que acabamos de analizar, particularmente en la nota 21, la delatan de inmediato a los ojos de sus hijos, esa ANCLA no es otra que LA VIUDA…
ISIS, la Madre de los Misterios…
Con todo lo dicho, no pretendemos establecer ninguna “dogma” o siquiera sugerir alguna clase de método en particular para la interpretación del inagotable Simbolismo de la Masonería, pues las palabras jamás serán suficientes, sin embargo, dada su riqueza y origen no-humano, los Símbolos están allí para hablarnos en su único y maravilloso lenguaje, esperando pacientemente para revelar sus secretos a quienes, gracias a sus cualificaciones, efectúen las “preguntas adecuadas”… La Sabiduría ancestral de la humanidad, su “memoria cósmica”, está también escondida en los VERDADEROS SÍMBOLOS, es decir, en aquellos que constituyen la legítima heredad de los iniciados de todos los tiempos… La obtención de la verdadera GNOSIS sólo es posible si en lugar de limitarnos a la simplista y torpe “moralización”, característica de la masonería moderna y decadente, reconocemos sus símbolos como lo que realmente son: LAS HUELLAS DEL TRÁNSITO DE NUESTROS ANTEPASADOS, QUE NOS MARCAN EL CAMINO DE RETORNO A NUESTRO “PANAL” ANCESTRAL, EL “ARCA” ETERNA DE LA SABIDURÍA DEL ESPÍRITU Y DE LA VERDAD UNA…
En efecto, los símbolos astrológicos de los planetas parten de tres figuras geométricas base: un círculo (el Sol, el Espíritu), una línea curva en “u” (la Luna, el Alma) y la cruz (el cuerpo). El único entre los antiguos signos astrológicos de los 7 planetas tradicionales que comportaba los TRES a la vez era, justamente, el símbolo de mercurio, como se aprecia en la ilustración.
Reciban un T.:A.:F.: en las TT.: PP.: D.: TR.:
S.:F.:U.: O.:S.:C.:LL.:SS.:PP.: y TT.:Q.:N.:S.:MM.:
G.:E.:S.: y P.:M.:
A.:R.:H.:
SOB.: GR.:M.:R.Ñ:T.:U.:
Al Or.:de Manoah, IYAR 3, 5767 A.:M


