Su nombre real es Catedral del Rito Escocés de Indianápolis y, aunque lo parezca, no es un templo religioso sino masónico. Fue construída entre 1927 y 1929 y costó, en aquella época, 2.5 millones de dólares. Su construcción se hizo manteniendo siempre medidas divisibles por 3 (el número fundamental de la masonería) o e incluso por 33 (el número de grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado).
Esta considerada como uno de los mejores ejemplos de arquitectura neogótica estadounidense y, en su ciudad, Indianápolis, ha sido elegida por sus habitantes como el primer edificio histórico en importancia y el segundo edificio favorito de los ciudadanos de entre todas las construcciones, históricas o modernas. Cuenta, en su torre principal, con un carrillón de 54 campanas.
Desde luego, uno de los edificios masónicos más impresionantes.


