Cierto es que la sociedad está cambiando a grandes pasos, pero tengo la sensación que nadie se para a pensar hacia dónde vamos.
La Educación, espacio en el que el niño y el adolescente recibe sus primeros pasos para encaminarse en la vida, se ha convertido en un espacio que ha perdido su esencia, en favor de nuevos valores.
Burocracia que llena las horas de los espacios docentes, padres que en lugar de ayudar a sus hijos critan a los profesores y a la metodología que se aplica, discusiones estériles, falta de valor por parte de los profesores...y una víctima que nadie quiere o puede ayudar: el menor.!!
Señoras y señores, la Educación es básica para una buena convivencia, para fomentar la comprensión de la diversidad, para aceptar la pluralidad.
Educar y transmitir valores es un acto que debe estar en sintonía entre todas las partes y todas las formas culturales: familia y profesorado deben colaborar.
Si uno de los dos no desempeña su función, o no la puede desepeñar por condicionamientos ajenos a su voluntad, el adolescente será quien salga perjudicado.
Luego no vengamos a quejarnos...que la juventud está perdida, y admitamos que con nuestra actitud, la estamos perdiendo.


