VV?HH? TODOS
Hace años, en mi temprana edad masónica, observe que en los distintos Orientes en los que acudí como visitante, al ser recepcionado un profano para y dentro de su iniciación, se estaba gestando no el nacimiento de la espiritualidad, sino de una persona que más tarde iba a continuar con esas prácticas que avergüenzan a la Institución, a la Masonería y principalmente a la Orden.
Y tal vez la luz nos llega y alumbra nuestro ir y venir por el camino, entre las Vías Seca y Húmeda, llegamos a comprender nuestro magno error, y es aquí cuando el pensamiento Euclidiano como dintel esotérico, nos ubica en el extremo Oeste de la columna del Sud, a la entrada del Temp?, para protestar, estar siempre dispuesto en señalar el camino de la verdad a través de la razón. Y que posteriormente lo refrendamos en el extremo Oeste de la columna del Norte, a la entrada del Templo, para protestar, estár siempre dispuesto en señalar el camino de la verdad a través de la virtud. Más claro ni el agua mis QQ? HH?.
Ese es el gran regalo que la Masonería nos da en el Segundo Grado, el cual nos permite no nada más aplicar la duda, sino además darnos cuenta de nuestros aciertos y errores, en los que estos últimos por nuestra negligencia, ignorancia y soberbia, no analizamos con profundidad cuales de nuestros actos rayan en sofismas y que los queremos encuadrar como ritos masónicos.
A ello se debe la reflexión La Iniciación, porque HH? Míos, aún cuando ya hemos sido iniciados en nuestras Augustos Misterios, muchos de nosotros nos continuamos preguntando… que es la iniciación masónica.
Por un lado porque nuestros HH? continúan “iniciando” a través del refuerzo físico y no mediante el despertar espiritual”. Tal vez a nosotros nos sucedió, pero hoy debemos evitar totalmente que el profano relacione ya como adepto y recipiendario que la Iniciación requiere como requisito indubitable un castigo físico, una zarandeada y porque no incluso alguna rotura de huesos para formar parte de una Logia.
Y lo más triste, es ver que los HH? aún desde su temprana edad, hasta la madurez masónica, lo continúan creyendo y gozan sea como experto y/o como terror, imitando lo que otros en su ignorancia les hicieron… viviendo en su penumbra.
Y cabe la pregunta mis QQ?HH?, acaso después de iniciados nos hemos cuestionado ¿Qué es la iniciación? ¿hemos meditado un poquito en ello? O quizá hemos pensado que ésta nos pone en contacto con una forma de lenguaje que nos es ordinariamente desconocido y frente al que nos colocamos en un primer momento, con prevención, y asombro. No es acaso que paulatinamente comenzamos a descubrir el valor de una forma tan particular de comunicación que es al mismo tiempo comunión y juego, es decir interpretación musical… No quiero decir que todos y cada uno de aquellos que pasan por el trance de la iniciación lleguen a percibir del mismo modo el efecto del simbolismo masónico, desde luego mi experiencia personal no me permite llegar a afirmar eso, por el contrario es muy posible que una cierta frigidez para la retórica simbólica haga que para muchos, tanto el rito como el símbolo no sea sino una simple y repetida alegoría.
Si los cinco sentidos humanos son capaces de mostrar lo físico, la realidad sensible, ese sexto sentido de la intuición inteligente y la mirada interna que se adquiere con el VITRIOL y que aunado a la Iniciación en los Misterios nos permite Ver más allá; ello da acceso a una región metafísica en la que los seres y las cosas no están sujetos ya al devenir ni signados por la muerte. Esa visión esotérica identifica al hombre con el Sí Mismo, es decir, con su verdadero Ser, su esencia inmortal de la que se percata gracias al Conocimiento y al recuerdo de Sí.
Mientras lo exotérico nos muestra lo múltiple y cambiante, lo esotérico nos lleva hacia lo único e inmutable. Con una mirada esotérica, que se irá abriendo gradualmente en nuestro camino interior, iremos comprendiendo y realizando que el espíritu del Padre, su Ser más interno, es idéntico al espíritu del Hijo. Esta conciencia de Unidad es la meta de todo trabajo de orden esotérico e iniciático bien entendido... Hacia Ella se dirigen todos nuestros esfuerzos; en Ella ponemos nuestro pensamiento y nuestra concentración interior.
De aquí que… ¿Acaso sabemos cómo hacerle para conocer las aguas del vertiginoso caudal ideológico que envuelve a la Iniciación? ¿Las observamos desde la orilla? ¿Queremos tomar un sorbo del remanso que llega a nuestro lado? ¿Nos atrevemos a mojarnos los pies, las manos, la cara y salimos? Acaso debe ser uno cauto y pasivo, y vivir la iniciación como mero observador. ¡No! ninguna de estas actitudes cumple con las intenciones de una ceremonia: ya que con cualquier Iniciación, el profano debe lanzarse de lleno al medio del caudal, es decir, sentir el frío impactante del eterno misterio y la fuerza arrolladora de su irresistible corriente. Vaya…debe convertirse en el río mismo, transmutarse en su propia esencia. Ingresar de hecho, al ámbito del ESOTERISMO.
Aún así, esa virtualidad semántica del ritual masónico está siempre presente en nosotros, y en el peor de los casos virtualmente, y no es raro, el supuesto que de que sea después de un largo periodo de exposición que uno de nosotros llega repentinamente a sentir esa fuerza evocadora, y a despertar su dormida capacidad de creación simbólica.
Nuestro mundo interior vendría a ser una especie, por supuesto complejísima, de software, en el que se equilibran nuestros “yoes”, es decir, sentimientos, ideas, pulsiones, querencias, complejos.... Y si acaso somos capaces de entender el lenguaje metafórico de ese mundo, podremos iluminarlo y construir en medio de él, un hogar acogedor, un "sancta sanctorum" una verdadera morada para nuestro héroe interior... Y al respecto Hermanos Míos, la iniciación masónica pretende hacernos alcanzar esa competencia simbólica.
La iniciación no es un fenómeno puntual y momentáneo sino que es un proceso, aunque pueda representarse en una ceremonia. La iniciación no se da, se provoca. La iniciación no es una experiencia sacramental o mágica sino un proceso de aprendizaje psicológico.
Los hijos de la viuda, conocedores de la acacia y el triángulo radiante, sabemos o debiéramos de saber, que la iniciación masónica no es un camino de salvación de carácter religioso o esotérico sino un proceso de auto esclarecimiento y es compatible con cualquier fe religiosa o esotérica que no anule la libertad del individuo, así como también es compatible - en el caso de la masonería liberal - con el agnosticismo y el ateísmo.
Es menester reconocer y señalar, que la iniciación masónica no es el único método de esclarecimiento, sino que es uno más. Incluso existen otros métodos con experiencias vitales espontáneas que tienen virtualidad iniciática en cuanto a que provocan un aumento de conciencia del individuo, una nueva y más responsable actitud ante la vida: V?g? la maternidad/paternidad, la compasión por el dolor ajeno, la emoción estética, la creación artística, la experiencia de la muerte, etc.
Son experiencias iniciáticas aunque no metódicas sino espontáneas. Y a diferencia de estas, el método de iniciación masónico esta conservado en sus Rituales, que han sido elaborados en un largo proceso de decantación histórica y que guardan, cada uno en su particular estilo, una específica "ecología" emocional y simbólica, un sutil equilibrio de gestos y palabras que no pueden ser alterados arbitrariamente. Al igual que las Tablas de la Ley con sus dos caras: aquella que se muestra a los profanos, con las reglas básicas de comportamiento. Y la otra donde se oculta la doctrina superior, a la que solamente es posible llegar a través de incontables y subsecuentes iniciaciones o etapas intelectuales y de profundas vivencias del espíritu.
Luego entonces, las Iniciaciones para nuestro caso masónicas, hacen posible el renacimiento a una vida superior. Pero no sin antes enterrar los restos de la vida profana. Y así como el Ave Fénix, volver a una nueva vida a partir de sus cenizas. Esas cenizas son el material profano del cual nacerá el Masón. Pero así como en la naturaleza nada se pierde y nada se crea, en el profano que aspira ingresar a la Orden deben exigirse tres condiciones muy importantes:
Primera.- que el adepto sea ilustrado para que tenga la posibilidad de elegir entre el camino de la verdad y el de la sinrazón;
Segunda.- que sea de buenas costumbres para que, - sabiendo distinguir entre el bien y el mal, - pueda luchar contra éste y seguir un recto camino en su propio beneficio y en el de los demás;
Tercera.- que sea libre, de prejuicios y de ataduras a eternos imposibles, luego entonces poseedor de estas condiciones, dará una muestra de esa liberalidad con la congruencia entre su decir y hacer, se conducirá siempre como caballero y siempre por siempre esgrimirá la argumentación masónica para defender a sus hermanas y hermanos o para defenderse por sí mismo, hasta llegado el caso de ser el Primer Juez en los mismos. Indudablemente su presencia dará fuerza incontenible para conmover, orientar, educar y convencer a los QQ? HH? MMas?, de su Oriente.
Sin duda, con estas condiciones tan especiales, le dará la herramienta en la praxis, para convencer a través de la palanca de la razón de la verdad y ubicara el actuar de los QQ? HH? MMas?, a traves del lema: “Todo por la fuerza de la razón; nada por la razón de la fuerza”. Y así podrá cumplir con los dos objetivos anteriores e identificar cuáles son los tesoros que está dispuesto como Iniciado de legarse a sí mismo, a su familia, a su País y a la Humanidad en General.
Ya para terminar, basta comentar la pregunta siguiente, al aplicar el catecismo previo al cierre de los trabajos, el V?M? dice al Prim? Vig?: ¿Qué se deben todos los Mas? entre sí?. Y al responder el Prim?Vig?, dice: el Instruirse, amonestarse con amenidad, ceder con complacencia, mandar sin acritud, y amarse y servirse en cuanto puedan, pues son hombres de bien que luchan contra los malos, hombres de ciencia y virtud que tienen por enemigos á todos los ignorantes, los hipócritas y los ambiciosos. Al respecto, espero haber logrado mi cometido en cuanto al bello concepto de La Iniciación, es en sí un esbozo que busca impactar y generar reflexión activa… desbastar la piedra, no sólo contemplarla.
Por ello, concuerdo con el Gran Past Master Antonio Gerard y Zubbia, cuando nos habla de una última reflexión y dice: “Que más caridad que la educación de nosotros mismos al reconocer a lo que venimos al encarnar y que esto nos sea recordado. Entonces cualquier conocimiento que no me sirva para progresar y servir al G?A?D?U?, sirviendo a mis HH? solo es basura. La Masonería, jamás será odio y venganza, ya que el G?A?D?U? solo nos muestra amor y armonía, y si en lo que llamamos instalación, instaláramos. “la razón, el amor y la armonía”…La masonería sería otra cosa. Habrá HH? que no me entiendan, pero eso no es problema, porque Yo estuve así mucho tiempo de no entender la MASONERÍA ”.
¿Por qué la búsqueda de la verdadera Iniciación entre los Masones? Habrá HH? que rechacen ese trabajo de búsqueda, tampoco hay problema, generalmente sucede, porque no sabemos dónde estamos. Habrá HH? que les sirva de punto de reflexión, esa es la intención en este día, que cada quien tome su salario que se merece…. Una última pregunta: ¿Podemos unirnos para reencontrar ¿Qué es la Masonería?. “Todo por la fuerza de la razón; nada por la razón de la fuerza”.
FRATERNALMENTE
M?R?G?M? de la Gran Dieta Hermética Mixta Internacional.
I?P?H? Gregorio Palafox Palafox 33°


