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LA TOLERANCIA

tolerancia

QQ.•.HH.•. Agradezco la oportunidad que me brindan para hacer lectura del trabajo que me fue encomendado, no voy a negar el temor y el nerviosismo que siento al presentarme por primera vez ante todos ustedes y exponer este trabajo, posiblemente esta actitud es natural en los seres humanos al enfrentarse por primera vez a algo nuevo.
El trabajo que me fue encomendado lleva por título LA TOLERANCIA, puede enfocarse este tema desde distintos ángulos o puntos de vista. Algunos discursan sobre la tolerancia política. Otros se preocupan por la tolerancia social o cultural. Analizaremos aquí el tema de la tolerancia desde el punto de vista de actitud, de nuestra actitud. Empecemos por definir:
¿Que es la tolerancia?
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española da la definición de la «tolerancia» como: «...acción o efecto de tolerar.» Otro significado es «respecto y consideración hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque difieran a las nuestras.» Además, el verbo «tolerar» es definido como: «sufrir, llevar con paciencia» y «permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente.»
"La Tolerancia es la virtud de saber aceptar, admitir y respetar los derechos de los demás, a tener una manera de ser, formas de pensar, creencias y/o costumbres distintas de la propia"; es aceptar los errores cometidos por los demás, y sobre todo el saber ayudarlos a enmendar sus faltas y a retomar el rumbo perdido, pudiendo también definirse como "El reconocimiento del derecho de individuos o grupos de tener opiniones distintas a las nuestras".
TOLERANCIA significa, respeto a la libertad de los demás, a sus formas de pensar, de actuar, a sus opiniones políticas, sociales, económicas, religiosas, filosóficas, etc. Significa el reconocer los derechos, la dignidad y decoro de una persona o cosa, absteniéndose de ofenderlos. Significa, soportar, sufrir, aguantar, admitir ideas u opiniones distintas de las propias la cual necesita mucha sabiduría y una grandeza de espíritu para llevarla a la práctica.
Suele pensarse a veces que la tolerancia es una manifestación activa del permiso para que la gente haga lo que quiera. Algunos llegan a pensar que deben tolerarse a quien envenena nuestros lagos y ríos u organizan actos delictivos. La tolerancia no es indiferencia ni un intento para animar a la gente a que destruya la sociedad. Por el contrario, la tolerancia no solo comprende las causas de la locura si no que también toma medidas para detener la locura.
Una persona tolerante usa los métodos de curación, educación, guía y disciplina, y no los de rechazo, crítica destructiva y condena.
La tolerancia no es aceptación de los defectos, errores y deformaciones de la gente sino que es una aptitud para no perder tu equilibrio y tu visión bajo la presión de la deformación. Es la aptitud para iluminar a la gente con su comprensión de vasto alcance y con pruebas inteligentes.
“El sendero que conduce hacia la sabiduría es la tolerancia”
Los Grandes Maestros son las encarnaciones de la tolerancia por que a través de los siglos alcanzaron su madurez pasando por muchas experiencias y asimilando muchas influencias, impresiones y puntos de vista. Los intolerantes invaden mente estrecha fanatismo y separatismo, y eventualmente caen en la trampa de que su sendero es el único y que la conciencia humana no tiene derecho a encontrar otros caminos y tomar contacto con otras enseñanzas que tengan bases y metas similares para la perfección humana. Los líderes que tienen tal actitud limitan la libertad de sus adeptos y a sus grupos los convierten en cultores del separatismo. A sus seguidores les advierten que sean muy cuidadosos con ciertas enseñanzas por que temen que su propia enseñanza no tenga fuerza como para retenerlos.
Este es un cuadro tristísimo, los dirigentes de muchas organizaciones actúan como si fueran custodios de la luz cuando, en realidad, con su actitud se convierten en los que, quedándose en el umbral, no permiten que la gente entre en la luz. Los discípulos deben ser muy cuidadosos para que el fanatismo y el separatismo no construyan un nido en sus corazones, nadie es custodio de la luz de la enseñanza. Cada uno recibe una parte del gran trabajo, pero los trabajadores, en vez de tratar de construir el templo del Todopoderoso, luchan entre sí por sus intereses mezquinos.
¿Cual es la concepción masónica de la tolerancia?
La Tolerancia es una de las virtudes principales del Masón. Ella es el límite de otros conceptos importantes como son la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. Ella es la que permite que la Armonía pueda reinar en los Templos Masónicos.
La Tolerancia puede ser Pasiva, si se refiere al no actuar con la propia Libertad de uno frente a la Libertad de otro ser humano. El hecho que cada individuo tiene el derecho de emitir su propia opinión, de exponer sus propias ideas sean cuales fueran estas y tener la expectativa de ser escuchado y respetado por ellas, no significando esto aceptación o acuerdo por parte del escucha.


La Tolerancia Activa es la practicada física y realmente. es la aplicación práctica de la Tolerancia Pasiva manifestada de hecho al escuchar al prójimo, con paciencia, decir al interlocutor lo que nos parece una aberración o un desatino o una idea opuesta a la nuestra sin violentarnos, respetando a nuestros amigos y aun a nuestros enemigos que piensan diferente a nosotros mismos.
No confundamos Tolerancia con Sumisión. La Tolerancia no nos exige claudicar ante las ideas u opiniones de otros. Significa respetarlas y luchar defendiendo el derecho que así sea. La herramienta útil y práctica de la Tolerancia Aplicada es el diálogo, medio de comunicación eficiente entre los hombres que permite el entendimiento.
Para los masones la Tolerancia cumple un papel fundamental en nuestra vida, pues como nos dictan las enseñanzas, debemos procurarnos una conducta fraterna y tolerante con todos los seres que conforman la humanidad y en especial con nuestros HH.•.
La Masonería nos enseña la práctica de las virtudes, entre ellas La Tolerancia, no permitiendo que en su seno se toquen temas que puedan empañar las buenas relaciones existentes entre los hermanos como son la Política y la Religión, pero nos muestra un mundo donde cada hombre tiene la libertad de profesar y aplicar el credo y la ideología que prefiera, y nos enseña a tolerar de cada quien, el ejercicio de su derecho individual, como hombres libres y de buenas costumbres. Nos enseña a rechazar la discriminación, cualquiera que sea su tipo, y nos exige la práctica de La Tolerancia y La Fraternidad en nuestro diario proceder. Los hombres luchan y combaten, tratan recíprocamente de destruirse o sujetarse mutuamente, para finalmente comprender que la ley de la vida es la cooperación y únicamente en la medida en que se entienda y realice, puede haber en la existencia, tanto individual como colectiva.
La práctica de la cooperación exige necesariamente, el reconocimiento de la TOLERANCIA. Para la Masonería, es la columna vertebral, es la reina de nuestra jerarquía de valores, constituye la guía que mantiene la cohesión y el prestigio de nuestra Orden. Este valor refleja la personalidad del individuo, y es la expresión de su tono moral, cultural, afectivo y social. Sin TOLERANCIA, no hay Libertad, ni Igualdad, ni Fraternidad, ni otros valores, que nos permitan la cooperación la sociedad está fundamentada en ella, comprende el ámbito de lo material, sin TOLERANCIA se derrumbaría el edificio social, por las fricciones y fuerzas divergentes; se agarrotarían las máquinas, las ciencias volverían al oscurantismo de la épocas pasadas, dominadas por la rigidez y las verdades absolutas.
La diferencia entre los masones y la sociedad profana viene determinada por el grado de Tolerancia de unos hacia los otros. Solemos hablar mucho de este valor, pero no llegamos a adquirir una conciencia total del peso y la responsabilidad que supone el llevarlo a la práctica. Nuestra mente rodeada de aspectos, políticos, sociales, económicos, filosóficos, religiosos, etc. de la sociedad en la cual vivimos, esta tan condicionada a nuestro ambiente y a nuestra posición social, que solemos unas veces conscientes, y otras inconscientemente, ridiculizar, burlarnos, enfadarnos e incluso despreciar a aquellos que no piensan como nosotros, nos convertimos en pequeños dictadores que solo ven los defectos de los demás sin ver los defectos propios.
Nos estamos acostumbrando desde hace mucho tiempo a seguir las pautas dictadas por el mercado; el dinero manda, a partir de ahí todo queda sometido a él, relativizamos los valores y así lo manifestamos unas veces conscientes y otras Inconscientemente.
La más amplia TOLERANCIA, es por lo tanto necesaria en materia de ideas y opiniones, imponiéndose como primera condición de la vida y de las actividades masónicas. También como postulado necesario para que las diferencias entre las ideas no impidan la realización de la solidaridad la cooperación y el espíritu de fraternidad.
La tolerancia desde el simbolismo
En la infinita riqueza de significados que tiene nuestra orden en sus símbolos, los mismos constituyen un valioso auxiliar para establecer la comprensión de la totalidad de los actos humanos porque para cada uno de ellos existe una herramienta adecuada. Tomemos el compás, símbolo de la tolerancia, y reflexionemos sobre la siguiente pregunta: ¿hasta qué punto tolera, es decir abarca, esa herramienta? Pues nada más que hasta los 180º, medida a partir de la cual debe volver a medidas menores. El compás se ha abierto tanto que está plano sobre la mesa de trabajo y ya no puede abarcar nada, sus puntas nada dibujan puesto que llegó a la medida máxima. Lo mismo sucede con la tolerancia, demasiada tolerancia (180º) hace a la misma inoperable.
El compás está compuesto de dos puntas; una de ellas, la punta seca, simboliza el centro o equilibrio en el juicio, es decir la objetividad. La punta trazante equivale a la amplitud en la capacidad de comprensión. El largo del compás simboliza el crecimiento espiritual individual. Ambas puntas deben unirse en un extremo, caso contrario el concepto de compás dejaría de existir. En el punto de unión actúan mancomunadamante la comprensión y la objetividad lo cual se suma al crecimiento espiritual o estatura. Ese triángulo filosófico sirve como elemento de enseñanza y aprendizaje. Cuanto más transmitamos a los demás lo que sabemos bien, más aprendemos, y cuanto más aprendemos más comprendemos y cuanto más comprendemos más aceptamos.
El crecimiento progresivo de la estatura de la herramienta permite abarcar cada vez superficies mayores "comprendiendo" dentro de su trazado un espacio mayor.


Para concluir QQ.•.HH.•. que cada uno de nosotros se esfuerce, según las posibilidades de su inteligencia y haga el uso mejor y más sabio de sus conocimientos, pero que se cuide de no censurar a los demás, ya sea porque él no entiende a los demás, o porque ellos no le entiendan, siempre ocurre uno de los dos sentidos, y con frecuencia, ambos a la vez.
Recordar que toda opinión sincera merece por tal razón ser respetada, aunque no convengamos en lo concreto sobre la misma. La verdadera libertad de pensamiento se mide por la libertad que cada individuo sabe conceder a los demás.
Ahora que ya tenemos claro la definición de La Tolerancia con ejemplos claros en nuestra vida, nos resta hacer una sola cosa, aplicarla, y hacerlo en cada una de nuestras labores diarias en el mundo Prof.., en el hogar, en el trabajo, en la escuela, y en todos los lugares donde estemos, que unamos en vez de separar, y trabajemos en construir un mundo mejor, un mundo mas Tolerante.
Para concluir, hay una idea, sobre la cual todos debemos reflexionar; cuando fuimos iniciados en la orden, se nos mostró una Piedra Tosca, la cual nos enseña nuestro grado de imperfección, y en la cual debemos trabajar, bosquejándola y desbastándola, con la finalidad de algún día poder llegar a ser mejores; y si es así, es decir, si nosotros no somos perfectos, ¿tenemos acaso el derecho de pretender que los otros si lo sean? ¿Podemos criticarlos si no lo son?, bueno, la respuesta es NO, no podemos, solo nos queda ser Tolerantes con los defectos de los demás, y saber aceptar los nuestros. LA MASONERIA ES UNA ESCUELA DE ENSEÑANZA MUTUA POR ESO DEBEMOS SER BUENOS HERMANOS.
La tolerancia, como cualquier valor, no se adquiere de una manera espontánea, requiere de un aprendizaje. Se puede decir que es tolerante quien quiere serlo, pero, si en algo se fundamenta la tolerancia es en el diálogo y en el estudio, como búsqueda de la verdad.


Bibliografía consultada.
1. Constitución de la Grán logia de Bolivia, (2004), Edición Reservada,
2. Diccionario Enciclopédico Larousse Ilustrado (1989), Ediciones Larousse, Rue du Montparnasse – París.
3. Maldonado, P. Luís, La Tolerancia, M.•.M.•., R.•.L.•.S.•. Luz en el Remanso N° 138

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