Por Hello CastellonSegún la Gran Logia Unida de Inglaterra, que es la central de la masonería mundial, esta institución es una organización internacional filosófica, esotérica y filantrópica laica, que estudia la ciencia de la moral y trabaja por el perfeccionamiento del individuo y la sociedad, para que en la Tierra exista la plena vigencia de las libertades, el respeto a los derechos del hombre, para que predomine la justicia social y desaparezca el cáncer de la corrupción.
Las Masonería no es una religión ni un movimiento o partido político, sino una institución que predica la libertad religiosa e ideológica. Lucha por la dignidad de las personas y combate el fanatismo y la superstición.
Como ya lo dijo una vez ese gran masón que fue el Ilustre Americano, Antonio Guzmán Blanco, cuando el 27 de abril de 1876, inauguró el Gran Templo Masónico, de Caracas, “en la masonería caben sin estorbarse, los católicos, protestantes, luteranos, judíos, musulmanes, brahamanes o budistas; libre pensadores, liberales, conservadores, y socialistas, es decir, todas las creencias e ideologías siempre y cuando no atenten contra las libertades y estén inspiradas en el deseo de trabajar por la paz, la sana convivencia y la superación permanente del individuo.
En las logias masónicas de todo el mundo, está prohibido discutir sobre religiones y partidos políticos, para evitar la discordia y la desunión, dos actitudes que impiden la tolerancia y el amor fraternal.
Filosóficamente, la masonería tiene un pensamiento racionalista, comulga con Aristóteles, practica la teoría de la “duda metódica” de Descartes, está de acuerdo con el “Espíritu de las Leyes” de Montesquieu, asimila la dialéctica de Hegel, Marx y Engels; coincide con Bergson y abre sus puertas a todas la ideas que posibiliten el progreso de la humanidad sin odios, egoísmos ni injusticias.
La Gran Logia Unida de Inglaterra, estableció que la filosofía masónica está basada en la aceptación de un Ser Supremo, el Creador del Universo, que es Dios. Para los masones Dios es uno solo. El mismo Dios de los cristianos es el Dios de los judíos o los musulmanes. Es el hombre dominado por egoísmos y supersticiones el que inventa religiones y le pone nombre a Dios.
Los masones, quienes son laicos, pero creyentes en el Supremo Hacedor, le dan el nombre de Gran Arquitecto del Universo, bajo cuya protección inician sus asambleas y encabezan sus comunicaciones.
SUS ORIGENES:
Según la historia legendaria, los orígenes de la masonería se remonta a los tiempos de Salomón o Hermes Trismegisto, pero de acuerdo con la historia científica que acumuló una documentación fehaciente, los comienzos de la masonería han sido situados en el año novecientos de la Era Cristiana.
Se ha comprobado que la primera logia masónica apareció en la ciudad de Maguncia, capital de Renania-Palatinado, en la orilla izquierda del Rhin, Alemania. Esta logia era una cofradía de constructores, que construían catedrales en homejane a Dios.
Con el correr del tiempo fueron fundadas otras logias en diferentes ciudades europeas, integradas por constructores, quienes usaban palabras secretas para defender sus conocimientos gremiales. A estas asociaciones se les dio el nombre de Logias Operativas o Masonería Operativa, donde después fueron admitidas personas de otras actividades, como intelectuales y artistas, quienes elevaron la jerarquía cultural de las logias, convirtiéndolas en laboratorios del pensamiento liberal, para oponerse a la ignorancia del feudalismo.
El renacimiento que produjo la renovación literaria, artística y científica, fue obra de pensadores masones como Leonardo Da Vinci, Rafael, Miguel Angel, Leopardi, Bramante, Lescot, Delomé y Rebelais, quienes discutían en sus logias la importancia de impulsar a la revolución cultural para acabar con el oscurantismo feudal.
OTROS CAMBIOS:
Las grandes reformas religiosas, registradas en Europa en la primera mitad del siglo XV, tuvo como protagonista al masón francés Juan Calvino, quien fundó en Ginebra “La República Protestante” y al alemán Martín Lutero, quien se enfrentó a los predicadores de la bula de la indulgencia, apoyado en las enseñanzas que recibió en su logia masónica.
La independencia de Estados Unidos, 4 de julio de 1776, anterior a la Revolución de Francia fue obra de las masonería. El primer presidente de la nueva República, George Washington, era un destacado dirigente masón, lo mismo que los próceres Thomas Jefferson, Benjamín Franklin y Jhon Adams. Desde George Washington, con la excepción de John F. Kennedy, Richard Nixon, todos los presidentes de Estados Unidos, hasta el actual jefe de la casa blanca, George Bus, han sido destacados dirigentes masones.
Uno de los acontecimientos más grandes de la humanidad y el que más influyó en los cambios históricos que se han producido en más de dos siglos, fue la Revolución de Francia del 14 de julio de 1789, que sirvió de ideario a los países iberoamericanos para que lucharan por su independencia, con figuras prominentes como Francisco de Miranda, Simón Bolívar, José de San Martín, Bervardo O´Higgins, Antonio José de Sucre, José Antonio Páez y otros epónimos héroes.
La Revolución de Francia, no fue imprevista ni espontánea como sugieren algunos escritores, sino fruto de una ideología que fue madurando en las logias masónicas de Francia y que salió a la calle en forma de proposiciones y tesis a través de la Enciclopedia escrita y publicada por los masones Diderot y D´Alembert y los libros de los masones Rousseau, Voltaire y Montesquieu.
Incluso los principales protagonistas de ese magno suceso histórico: Jorge Dalton, Marat, Anacharsis Clotz, Maximiliano Robespierre y hasta el defensor de la revolución francesa el venezolano Francisco de Miranda, todos ellos fueron masones.
SU ORGANIZACIÓN:
La organización de la masonería es eminentemente democrática, no obstante su severa disciplina, su estricta moral y sus impresionantes ceremonias.
En cada logia el que preside las reuniones, es el Venerable Maestro. Las deliberaciones se desenvuelven dentro de una atmósfera de cálida fraternidad y comprensión. Cada miembro ejerce plenamente sus derechos y respeta los de los demás.
Las Logias disfrutan de total autonomía, dentro del marco legal que establece la central masónica de un país, denominada Gran Logia.
En un país puede haber una o más Grandes Logias, con sus respectivas logias en su jurisdicción. En Estado Unidos funcionan 53 Grandes Logias. En Venezuela, existe una sola Gran Logia, fundada el 24 de junio de 1824, por el prócer Diego Bautista Urbaneja, funciona en el Gran Templo Masónico, de Jesuitas a Maturín, en Caracas.
En el mundo occidental, todas las Grandes Logias dependen de la Gran Logia Unida de Inglaterra, que ha sido reconocida como la central masónica mundial, para distribuir territorio a las Grandes Logias que están en su jurisdicción, para conceder permisos para la constitución de nuevas Grandes Logias, para súper vigilar el cumplimiento de los rituales y demás leyes fundamentales de la Orden; para actuar como árbitro supremo cuando ocurren desavenencias entre las Grandes Logias, todo lo cual convierte a la Gran Logia Unida de Inglaterra, con sede en Londres, en el superpoder ejecutivo de la masonería mundial.
La masonería mundial bajo la jurisdicción de la Gran Logia Unida de Inglaterra, está dividida en dos grandes cuerpos o potencias, que son totalmente autónomas. Estos cuerpos son el Simbolismo, integrado por las Grandes Logias y sus respectivas Logias, las cuales imparten tres grados: Aprendiz, Compañero y Maestro, y el Escocismo, que es el Supremo Consejo Confederado del Grado 33°, que imparte desde el Grado 4° hasta el grado 33°.
Entre estos dos grandes cuerpos de la masonería, en cada país funciona un tratado de mutua amistad y colaboración, con sus respectivas de limitaciones institucionales.


