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Lutero y las sociedades secretas.


Advirtió Bertrand Rusell, en su libro Religión y Ciencia, que Lutero le tenía aversión a las moscas. Dijo: “San Agustín se confesaba ignorante respecto a la razón de Dios para crear moscas. Lutero resolvió más atrevidamente que habían sido creadas por el diablo, para distraerlo a él cuando escribía buenos libros”. Años después, supe que los antiguos judíos llamaban al diablo Belcebú, que significa el señor de las moscas.
La doctrina que predicó Lutero se basaba en una “biblia abierta y su libre interpretación”, conservando solo dos sacramentos: el bautismo y la comunión. Lutero también utilizaba una sortija, con un sello que tenía una cruz en el centro de una rosa.
Algunos autores atribuyen la Reforma Protestante a la influencia de la Orden Rosacruz. El pastor Valentín Andrea, por ejemplo, usaba una cruz de San Andrés con rosas. (Lewis: Una especie de Cruz de San Andrés es convertida en el monograma de Cristo. X es también la letra griega chi. P es la letra griega rho. Estas son las dos primeras letras del nombre griego de Cristo. La abreviatura de la X y la P combinadas se convirtió en el símbolo de Cristo). Andrea volcó sus ideas en los escritos titulados Fama Fraternitatis (1614), Confessio Fratrum (1615) y las Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz (1625).
Dicen:”Muy pronto, el Universo sufrirá una transformación general. Los impíos serán arrojados, y la doctrina de la Igualdad se esparcirá sobre toda la superficie de la tierra.” En estos textos se fomentaban las nuevas ideas sobre la libertad de pensamiento y se incitaba a los interesados en la lectura y estudio de las Sagradas Escrituras. Se profetizaba el fin de la ignorancia y las tinieblas.
El vínculo masónico. Grado 18° Soberano Príncipe Rosacruz. Rito escocés antiguo y aceptado en 33 grados. “Según la opinión mas generalizada y admitida en la vieja Europa, este grado está basado en las doctrinas gnósticas de las antiguas y renombradas confraternidades de los Hermanos de la Rosa Cruz que se esparcieron por los principales Estados del antiguo continente a principios del siglo XVII, siguiendo las inspiraciones y propagando las doctrinas del sabio y célebre alquimista Valentín Andrea; y de aquí la teoría mantenida por los modernos Rosa Cruz del sistema filosófico;
Y es, que como en la Naturaleza, todo nace, se destruye y se regenera sin cesar, la Generación, la Destrucción y la Regeneración, son las fases principales que constituyen el fondo de este grado, que consideran también, como el desarrollo teórico de la doctrina contenida en los tres grados simbólicos o primitivos de la Francmasonería Universal.
Esta en su esencia como doctrina Gnóstica pura, y por tanto, se lo considera consagrado a la emancipación de la humanidad por medio de esta doctrina y de la fraternidad.” (Diccionario masónico). Sostiene Lavagnini: “En ningún otro grado la relación entre masonería y religión aparece tan clara. En los grados simbólicos nacidos de las antiguas y medioevales corporaciones de obreros constructores de templos, (existía) la prohibición de discutir sobre asuntos de política y de religión, y por otro lado (se exigía también) el respeto y tolerancia de todas las creencias, así como el esfuerzo para comprenderlas por medio de la lógica y del entendimiento espiritual que simbolizan la escuadra y el compás sobre el libro sagrado de la tradición”(La Biblia).
Para Lavagnini, los dogmas constituyen el ropaje exterior de la verdad: “Así deben entenderse religión cristiana y católica en relación con las iniciales RC de los rosacruces: La rosa mística de la sabiduría esotérica, y su realización universal que representa la cruz, símbolo de la extensión en los cuatro puntos cardinales.”
Se puede agregar que las doctrinas gnósticas “enseñaban el significado verdadero de las teorías filosóficas y religiosas soslayadas bajo velos alegóricos y simbólicos”, a través de las cuales “procura iniciar a sus fieles en los secretos de la esencia y fines del universo, de la lucha eterna entre los principios del bien y del mal y de las manifestaciones de la divinidad” (Jung).
Otros personajes claves del siglo XVII fueron el anticuario y alquimista Elías Ashmole y los rosacruces de la Sociedad Real en Inglaterra. Bajo sus auspicios nació la masonería especulativa que asimiló e interpretó en forma simbólica las herramientas del oficio de los albañiles (“para los que tienen ojos para ver y oídos para entender: el mudo lenguaje geométrico y filosófico del simbolismo, que se apoya en las ideas arquetípicas por medio de las cuales ha sido construido el mundo, es regido, progresa y evoluciona, de acuerdo con las leyes que expresan esas ideas divinas.” (Lavagnini). Su evolución dará origen, en 1717, a la Gran Logia de Londres.


Los fines masónicos.
Dice Luz y Verdad:
“El aumento paulatino del número de aficionados y la disminución de artesanos profesionales tuvo por efectos que al principio del siglo XVII cayeran en decadencia esas sociedades y se disminuyera el número de las logias en tal proporción que en Londres sólo quedaron 4 de ellas. Hubo entonces en esta sociedad una conferencia entre trece Lords y los siguientes señores: el clérigo Anderson, el arqueólogo Payne, el físico Desaguliers y otros sabios resultando la instalación de una Gran Logia, bajo la presidencia de un Gran Maestre, con el único fin de cultivar el desarrollo moral. En el día de San Juan del año 1717 fue elegido este Gran Maestre e inmediatamente después el citado clérigo Anderson redactó una constitución nueva correspondiente a los fines de esa asociación, tomando por base las antiguas costumbres y prescripciones profesionales del gremio de los albañiles.”
Dice:
“El Franc-Masón está obligado a obedecer la ley moral, y si la comprende y la conoce en su verdadero sentido, él nunca puede ser ni un ateo, ni un nombre irreligioso de vida airada. Juzgamos por lo tanto razonablemente y convenientemente obligar a cada Franc-Masón a profesar aquella religión que hace nacer una armonía entre todos, es decir que cada Franc-Masón sea bueno y fiel, que sea un hombre de honor y recto para que halla amistad íntima entre todos, aunque estén lejos unos de otros. Esta base es la más hermosa, la más perfecta, la que más caracteriza a todas las leyes morales, que puede haber en todos los tiempos tanto antes como ahora, así que esta base debe seguir siempre como objeto de general preocupación de la Masonería Universal.”








Lutero y las sociedades secretas.<br /><br/>Advirtió Bertrand Rusell, en su libro Religión y Ciencia, que Lutero le tenía aversión a las moscas. Dijo: “San Agustín se confesaba ignorante respecto a la razón de Dios para crear moscas. Lutero resolvió más atrevidamente que habían sido creadas por el diablo, para distraerlo a él cuando escribía buenos libros”. Años después, supe que los antiguos judíos llamaban al diablo Belcebú, que significa el señor de las moscas.<br /><br/>La doctrina que predicó Lutero se basaba en una “biblia abierta y su libre interpretación”, conservando solo dos sacramentos: el bautismo y la comunión. Lutero también utilizaba una sortija, con un sello que tenía una cruz en el centro de una rosa.<br /><br/>Algunos autores atribuyen la Reforma Protestante a la influencia de la Orden Rosacruz. El pastor Valentín Andrea, por ejemplo, usaba una cruz de San Andrés con rosas. (Lewis: Una especie de Cruz de San Andrés es convertida en el monograma de Cristo. X es también la letra griega chi. P es la letra griega rho. Estas son las dos primeras letras del nombre griego de Cristo. La abreviatura de la X y la P combinadas se convirtió en el símbolo de Cristo). Andrea volcó sus ideas en los escritos titulados Fama Fraternitatis (1614), Confessio Fratrum (1615) y las Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz (1625).<br /><br/>Dicen:”Muy pronto, el Universo sufrirá una transformación general. Los impíos serán arrojados, y la doctrina de la Igualdad se esparcirá sobre toda la superficie de la tierra.” En estos textos se fomentaban las nuevas ideas sobre la libertad de pensamiento y se incitaba a los interesados en la lectura y estudio de las Sagradas Escrituras. Se profetizaba el fin de la ignorancia y las tinieblas.<br /><br/>El vínculo masónico. Grado 18° Soberano Príncipe Rosacruz. Rito escocés antiguo y aceptado en 33 grados. “Según la opinión mas generalizada y admitida en la vieja Europa, este grado está basado en las doctrinas gnósticas de las antiguas y renombradas confraternidades de los Hermanos de la Rosa Cruz que se esparcieron por los principales Estados del antiguo continente a principios del siglo XVII, siguiendo las inspiraciones y propagando las doctrinas del sabio y célebre alquimista Valentín Andrea; y de aquí la teoría mantenida por los modernos Rosa Cruz del sistema filosófico;<br /><br/>Y es, que como en la Naturaleza, todo nace, se destruye y se regenera sin cesar, la Generación, la Destrucción y la Regeneración, son las fases principales que constituyen el fondo de este grado, que consideran también, como el desarrollo teórico de la doctrina contenida en los tres grados simbólicos o primitivos de la Francmasonería Universal.<br /><br/> Esta en su esencia como doctrina Gnóstica pura, y por tanto, se lo considera consagrado a la emancipación de la humanidad por medio de esta doctrina y de la fraternidad.” (Diccionario masónico). Sostiene Lavagnini: “En ningún otro grado la relación entre masonería y religión aparece tan clara. En los grados simbólicos nacidos de las antiguas y medioevales corporaciones de obreros constructores de templos, (existía) la prohibición de discutir sobre asuntos de política y de religión, y por otro lado (se exigía también) el respeto y tolerancia de todas las creencias, así como el esfuerzo para comprenderlas por medio de la lógica y del entendimiento espiritual que simbolizan la escuadra y el compás sobre el libro sagrado de la tradición”(La Biblia).<br /><br/>Para Lavagnini, los dogmas constituyen el ropaje exterior de la verdad: “Así deben entenderse religión cristiana y católica en relación con las iniciales RC de los rosacruces: La rosa mística de la sabiduría esotérica, y su realización universal que representa la cruz, símbolo de la extensión en los cuatro puntos cardinales.”<br /><br/>Se puede agregar que las doctrinas gnósticas “enseñaban el significado verdadero de las teorías filosóficas y religiosas soslayadas bajo velos alegóricos y simbólicos”, a través de las cuales “procura iniciar a sus fieles en los secretos de la esencia y fines del universo, de la lucha eterna entre los principios del bien y del mal y de las manifestaciones de la divinidad” (Jung).<br /><br/>Otros personajes claves del siglo XVII fueron el anticuario y alquimista Elías Ashmole y los rosacruces de la Sociedad Real en Inglaterra. Bajo sus auspicios nació la masonería especulativa que asimiló e interpretó en forma simbólica las herramientas del oficio de los albañiles (“para los que tienen ojos para ver y oídos para entender: el mudo lenguaje geométrico y filosófico del simbolismo, que se apoya en las ideas arquetípicas por medio de las cuales ha sido construido el mundo, es regido, progresa y evoluciona, de acuerdo con las leyes que expresan esas ideas divinas.” (Lavagnini). Su evolución dará origen, en 1717, a la Gran Logia de Londres.</p><br/><p>Los fines masónicos.<br /><br/>Dice Luz y Verdad:<br /><br/>“El aumento paulatino del número de aficionados y la disminución de artesanos profesionales tuvo por efectos que al principio del siglo XVII cayeran en decadencia esas sociedades y se disminuyera el número de las logias en tal proporción que en Londres sólo quedaron 4 de ellas. Hubo entonces en esta sociedad una conferencia entre trece Lords y los siguientes señores: el clérigo Anderson, el arqueólogo Payne, el físico Desaguliers y otros sabios resultando la instalación de una Gran Logia, bajo la presidencia de un Gran Maestre, con el único fin de cultivar el desarrollo moral. En el día de San Juan del año 1717 fue elegido este Gran Maestre e inmediatamente después el citado clérigo Anderson redactó una constitución nueva correspondiente a los fines de esa asociación, tomando por base las antiguas costumbres y prescripciones profesionales del gremio de los albañiles.”<br /><br/>Dice:<br /><br/>“El Franc-Masón está obligado a obedecer la ley moral, y si la comprende y la conoce en su verdadero sentido, él nunca puede ser ni un ateo, ni un nombre irreligioso de vida airada. Juzgamos por lo tanto razonablemente y convenientemente obligar a cada Franc-Masón a profesar aquella religión que hace nacer una armonía entre todos, es decir que cada Franc-Masón sea bueno y fiel, que sea un hombre de honor y recto para que halla amistad íntima entre todos, aunque estén lejos unos de otros. Esta base es la más hermosa, la más perfecta, la que más caracteriza a todas las leyes morales, que puede haber en todos los tiempos tanto antes como ahora, así que esta base debe seguir siempre como objeto de general preocupación de la Masonería Universal.”




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