¡VOLVIMOS!
Visitenos en nuestra nueva dirección web
FENIX-news Desde 1992

Dialogo conmigo mismo: PEDID Y SE OS DARÁ

EL HOMBRE EN SOCIEDAD


PEDID Y SE OS DARÁ


orar


La oración es utilizada en sus tres formas de adoración, para pedir o dar gracias por los favores recibidos. Cuando oramos fervorosamente, cuando nuestras plegarias se elevan hacia el Ser Supremo, por nosotros o por algún semejante, somos escuchados por las fuerzas del bien y un enorme caudal de fluidos benéficos se derramara sobre el que ha pedido y sobre el que ha sido objeto del pedido.


No importa el tipo de oración que pronunciemos, tampoco importa que esta se realice de una manera u otra o sea de una religión determinada. El Creador mira dentro de nuestros corazones y no le importa la manera en que oremos. Lo único que Él espera de todos nosotros es que tengamos la suficiente humildad para reconocer nuestra insignificancia y que podamos comprender que sin su ayuda nada somos y nada podemos hacer. Por eso le debemos mostrar agradecimiento por habernos concedido lo que le hemos pedido, amor por haber esclarecido nuestras mentes y permitirnos así estar en disposición de comprender sus leyes divinas. Solo cuando nos esforzamos por transformarnos internamente, cuando luchamos de verdad por vencer nuestros numerosos defectos, cuando insistimos en el bien es que estamos preparando nuestro cuerpo tanto físico como espiritual, para orar y se escuchados por Él.


Es entonces cuando la energía curativa de la oración limpia y renueva todo nuestro ser y se producen esos hechos asombrosos que las religiones denominan milagros y que no son más que una vuelta al buen camino, al camino que es correcto, el que nos pone en contacto con lo Alto y nos aleja así de las vicisitudes de la vida.


COMICs