Q:.H:. Pedro A. Barboza de la Torre
Hace el Masón tres trabajos simultáneos: uno de alcance universal, que debe tener el tono de la acción Masónica mundial, y que cada iniciado realiza a sabiendas de que millones de hombres como él, en todos los continentes, tienen conciencia de las múltiples posibilidades que hay en el género humano, y se esfuerzan por promover el perfeccionamiento espiritual y material de los seres de buena voluntad; sobre todo de una voluntad activa, creadora, modeladora.
Otro trabajo, es aquél que se hace en Logia, cuando los hermanos se congregan cada semana en Tenida. Y un tercer trabajo, el individual, que cada uno debe ejecutar sobre si, consigo mismo, para transformarse en un verdadero Francmasón reconocido.
Este tercer trabajo no puede ser realizado por otro. Es una labor íntima, sostenida con constancia, permanente y profunda,caracterizada por el sello de la más auténtica sinceridad, para que pueda realizarse en la personalidad el modelo de hombre que la Orden da a cada uno de sus miembros.
Tal trabajo individual consiste en hacer seis tareas diferentes, relacionadas y simultáneas, para las cuales en masón debe aprovechar cada ocasión que se le presente. Si no lo hace tiene hurtado en nombre de francmasón.
Las seis tareas trascendentes son las siguientes:
1°. Desarrollar la inteligencia. Esto se logra cultivándola con el estudio y ejercitándola con la práctica. El masón está en el deber de estudiar mucho, leer buenas obras, para estar enterado del pensamiento universal y mejorar su educación. Trabajar en Logia y a fin de poder entender y explicarse el mundo y su problemática. Además de buenos libros, el masón se ilustra concurriendo a conferencias, exposiciones pictóricas, conciertos, buen cine y viajando para conocer. Las Tenidas de Ateneo son, por ello, una oportunidad que la Logia proporciona a sus miembros, para ilustrarse oyendo buenos conferencistas.
2°. Cultivar la Razón. Cada esfuerzo que el masón haga para superar el fanatismo y dejar las supersticiones, redunda en provecho de su razón. A medida que se hace más inteligente, queda en mejor condición para inducir, deducir y reflexionar y se hace más razonable.
Quien cultiva su razón aprende a discutir; oye con serenidad y expone sin vehemencia, siguiendo el hilo lógico de la introducción, motivación y dilucidación o desenlace. Pierde el control aquel que no tiene razón.
Cultivar la razón es un proceso de toda una vida,porque las circunstancias cambian a cada paso y cada nueva situación pone a prueba la razón del individuo.
3°. Practicar las virtudes y los sentimientos elevados. En este sentido, la Masonería exige a sus adeptos que mantengan una vida sana, ejemplar y activa. El francmasón es filántropo efectivo, práctico, que ayuda a quienes realmente necesitan. El participa en las actividades de otras organizaciones que se dedican a solución de los problemas más diversos; asociaciones de servicio procomunal, de ayuda a los ciegos,de enseñanza a los adultos; organizaciones cívicas, culturales y deportivas. El masón es servicial, honesto, digno del aprecio y la consideración social.
4°. Ser ejemplo delo que se propone la Masonería. Si la Masonería se propone la superación del hombre, el masón trabaja por superarse; si se propone elegir los mejores y más capaces, para entrenarlos y convertirlos en dirigentes de la sociedad, el francmasón debe demostrar que, en efecto, es de los mejores, y que él es cada día más capaz como líder y dirigente. El debe encarnar los ideales de libertad, de igualdad y fraternidad. Nadie debe ser mejor que un masón como Presidente de una asociación; ninguno más eficaz y honrado que él, como Tesorero de un grupo cualquiera; ningún Administrador puede ser más competente que el masón que administra. Nunca un Masón puede ser el tirano de un pueblo, o de un hogar. Jamás él será el brazo que ejecute los designios de un tirano. Nunca un verdadero francmasón participará en los obscuros negocios del tráfico de blancas o de esclavos, o de drogas. El no puede ser un contrabandista, ni un alcahuete.
5°. Hacerse amar y deseado y hacerse entender. En efecto, el francmasón no puede ser sino el hombre apreciado, estimado y querido por sus virtudes, bondades y conducta. Ha de ser buen compañero,buen amigo. La gente debe verlo llegar con alegría. Su amistad debe ennoblecer y su compañía, enaltecer. Su consejo ha de ser una clara lección. Su conversación debe tener la autoridad del que entiende, y por eso sabe explicar. Por eso, es capaz de hacerse entender.
6°. Trabajar en Logia y ser consecuente con la Orden. Una vez recibido masón, se es siempre masón, teóricamente; pero el verdadero francmasón es quien lleva vida activa en una Logia que trabaje cerca de su lugar de residencia. Quien permanece inafiliado sin tener una poderosa causa para ello, no es un buen masón; porque el iniciado tiene la obligación de trabajar en Logia. Otro deber es el de ser consecuente con la Orden, no sólo cumpliendo deberes económicos, sino, lo que es más importante, cuidar los bienes espirituales, la fama y el prestigio de la Francmasonería. Desde cualquier posición donde se esté en la sociedad, así gubernamental como económica, se ha de procurar servirle a la Masonería y a la Logia. Sólo circunstancias muy poderosas podrían justificar que un francmasón ocultase a los profanos su condición de tal, pero hay que servir a la Orden apoyándola, fortaleciéndola, defendiéndola.
Es honroso ser masón. Pertenecer a esta Fraternidad proporciona prestigio. Pero, para sentirse masón es necesario trabajar mucho por conseguir lo que se quiere y es indispensable hacer lo que se debe. Por eso, por tener que trabajar para hacerse mejores, muchos que llamaron a la puerta de la Orden se fueron, se alejaron después, desencantados, desilusionados. No fueron capaces de iniciar o de sostener el esfuerzo. Quisieron alcanzar la esencia de la Masonería sin mucho trabajo, sin alargar el brazo para tocarla siquiera, y nunca llegaron realmente a ver la luz. No conocieron la dicha de vencer las dificultades.
La mejor dicha para un hombre francmasón que llegue ala vejez ha de ser recordar todos los esfuerzos que hizo para superarse y saberse querido de sus Hermanos, en medio del aprecio de todos, y tener la convicción de que hay en la comunidad obras y servicios que benefician a muchos, donde hay un poco de sus desvelos y no poco de sus ahorros


