Corrientemente llamamos Luz a aquello que ilumina y hace visibles los objetos y que determina en los seres vivientes, acciones fisiológicas y acciones químicas. Tratamos de explicar los rayos luminosos como efecto de ciertas vibraciones que atraviesan el éter, vibraciones que necesitan, como todo, una causa que las produzca; la persistencia de esta causa, ya sea mecánica, eléctrica o calórica, explica el movimiento vibratorio, y según como estén valorizados a nuestros relativismo, afectando directamente los nervios sensoriales específicos le damos el carácter cognoscitivo individual. Esta es la LUZ material. Pero existe para nuestra Orden, otra LUZ, eminentemente simbólica, sobre la que nos interesa especular en esta oportunidad. Sobre todo esa LUZ que el Venerable Maestro, después de haber obtenido el consentimiento y aprobación de los hermanos de la Logia, da al Candidato en la inolvidable Ceremonia de Iniciación y que al darla, abre las puertas de la claridad.
Para invitar al recipiendario a que penetre en las estancias del deber. Esa LUZ simbólica, la LUZ masónica; se circunscribe al acto mas sublime de todos: el acto del sacrificio, el acto de dar y así evoca y se convierte en manifestación de sabiduría; ejercita un tramite humilde y sencillo que precisamente por serlo, se convierte en grande: el tramite de bondad; es un acto que llama al bien, un acto que fija términos de justicia, cultiva la moral aceptando interpretaciones del sentimiento, obtiene claridades de conciencia que conduce a la Virtud. Cuando decimos LUZ MASONICA, nos referimos a esa Luz del entendimiento que esclarece y determina la acción intelectiva. Nos referimos a esa función razonadora que proyecta cantidades de energía mental cuando lo hacemos vivencial, lanzando vibraciones que fecundan la materia en movimientos ascendentes y progresivos hacia una realidad individual, con una disposición comprensiva y sugerente de colaboración hacia el bien de la Magna Obra Arquitectónica, abriendo así los cauces de la percepción humana hacia lo infinito.
De tal manera que quien ha sido impresionado por la LUZ MASONICA, el que ha sentido sus efectos psíquicos, se pone en contacto con su naturaleza y puede conocer el esfuerzo encauzado hacia el bien, ve desfilar por sus recuerdos los conocimientos adquiridos y reconstruye el proceso mental de las generaciones de los masones; se le presenta el progreso perenne de la intelectualidad colectiva; resume los conocimientos formados de la vida, computados en la naturaleza, para percibir, mas, fácil y completamente, los efluvios que saturan la conciencia y que convertidos en Luz, irradian sabiduría, proyectando claridades fraternales; filosóficas y corrientes de Ciencia y Verdad. En masonería, donde todo es simbólico y representativo, debemos suponer que en el principio del mundo, dijo el Gran Arquitecto del Universo: “HAGASE LA LUZ Y LA LUZ FUE HECHA” y desde entonces, la LUZ MASONICA existe.
Desde la dación de la Luz hasta la comprensión y aceptación de la plena Luz intelectiva, hacia la cosecha de la sabiduría, se sigue un camino ascensional, fruto de experiencias, de conocimientos Ella ilumina el sendero del mason que sigue el deber hacia la culminación de la moral.
Es Luz Divina que emana del Ser Supremo; Luz que baña el orbe; Luz de razón vertida sobre el entendimiento. Así la vemos descender simbólicamente desde lo alto de la concepción y mas noble, impregnada de moral, de acción conciliatoria, de equilibrio, de ecuanimidad y de justicia. Sabemos los iniciados de esta Noble Institución, que la masonería es la continuación de los Antiguos Misterios y a la vez, que es una Institución moderna, que se nos ofrece como la consecución de las doctrinas antiguas; doctrinas de sabios, e pensadores, de buscadores, de filósofos, perfiladas y proclamadas frente a la idolatría , sea cual fuera esta y la ignorancia.
Recordemos, pues, que la Masonería es la única sociedad humana que desde los tiempos mas remotos se ha ocupado en el cultivo racional de la inteligencia, trabajando por el progreso y para la Humanidad; levantando un altar a la virtud y construyendo un laboratorio donde se preparan los mas fuertes lazos de amistad, solidaridad y amor. Así en la historia de la Humanidad en combate, vemos emerger la LUZ MASONICA entre la barbarie, entre las negruras del obscurantismos, a pesar de la ferocidad de los combatientes y vemos renacer derrochando claridad de fraternidad, para abrir nuevos horizontes a la sabiduría, a la libertad y al amor.
Se convierte en Luz proclamadora de esperanza que asoma detrás de todos los dolores y aflicciones humanas, para engrandecer y embellecer una restructuración moral; despertando y energizando el intelecto de los hombres, con enseñanza y ejemplos que verifican la justicia y esparcen la verdad en el seno de la humildad extraviada.
Tres son los objetivos primordiales de la LUZ MASONICA que abrazan el conjunto de sus conocimientos: “DESCUBRIR LA VERDAD”, “ESTUDIAR LOS MISTERIOS DE LA NATURALEZA Y SUS OPERACIONES” y “CONSTRUIR UNA MORAL CAPAZ DE PRODUCIR EL BIEN”. Están representados en Logia por el Venerable Maestro, el Primero y Segundo Vigilantes, se traducen por Sabiduría, Verdad y Justicia; están simbolizados en la Biblia, la Escuadra y el Compás. Esta Luz simbólica en nuestra Institución se ha dado por grados, en orden progresivo. se vierte por el entendimiento humando y le penetra conquistándolo, digiriéndolo, encauzándolo, fijando sus valores en sus postulados morales.
Comprendemos o tratamos de comprender qué es la razón en ejercicio, qué dice al hombre en medio y en presencia de todas las causas y los motivos de conflictos. Tener el derecho de ejercitar la Libertad y el deber de utilizar la Razón; podéis concebir la Luz, Luz mental del universo y darle el nombre que queráis, porque ella no puede ser más que una, única a la que llamamos Gran Arquitecto del Universo. Ella se representa igual en todas las creencias, tiene una idéntica significación verdadera en todos los idiomas. Es la razón de lo existente, cuya sabiduría esta en si el motivo de la vida; en la función de la existencia. Por eso quien vea y comprenda la LUZ MASONICA, será un ser dispuesto para el bien, será capaz de amar a sus semejantes y consagrara sus sentidos a los sublimes ideales de la paz, en medio del odio prevaleciente; será proclamador de la justicia en medio de la iniquidad social; será defensor de la Libertad frente a los desmanes de los poderosos y tiranías en turo sea cual fuere el color que estos tengan.
Queridos Hermanos, el pensamiento es el único creador; representa al Gran Arquitecto del Universo, aunque a veces, paradójicamente, en el ser humano se presenta destructor. Dirijamos nuestros pensamientos y dominaremos las circunstancias.
Cultivemos la razón y encenderemos un foco luminoso para comprender la vida. Se puede creer que hoy también por el cultivo de la facultad mental que posee, la Masonería como Institución Iniciática, heredera del extracto acumulativo de los mas hermosos pensamientos humanos, irradia luz, poderosas corrientes de luz intelectiva, de luz moral, que lanzan sus vibraciones creadoras en todas direcciones, de oriente a occidente, de norte a sur y que brinda claridades prometedoras a la Humanidad a pesar de las interposiciones que se presentan en la actualidad y que oponen a las corrientes del progreso y de la evolución humana. Permitamos a esta LUZ SIMBOLICA sondear en las profundidades lóbregas de nuestro egoísmo para proscribirlo y así nos permitirá a su vez, sin herir sentimientos, sanear el ambiente mental, despojándolo de las miserias del fanatismo y dispensando los fantasmas ancestrales de nuestra propia ignorancia.
Dijo un Ilustre Querido Hermano: “LA LUZ MASONICA” esta en ella, en la Masonería. Estimémosla, estimularla en su acción interna, que ella esta contenida en el simbolismo; vigorizarla en su labor externa, porque ella contiene plena luz. Abramos las puertas del Templo siempre que sea posible y miremos el espacio libre para ver sus efectos, salgamos al exterior siempre que sea pertinente, situarlos en el sitio que reclame nuestra presencia y desde allí cualquiera que resulta ser su altura, veremos la LUZ MASONICA, emergente del esfuerzo, levantarse por sobre el Oriente de la sabiduría humana para distribuir su luz de la razón, de sus claridades de amor, de su solidaridad, de su freno moral, sobre la superficie de la tierra, valorizando lo sentimientos, guiando el pensamiento y purificando costumbres.
Temas de Interés para Masones. Compendio de Trazados presentados por Varios QQ:.HH:. (Sergio M. Serra Barillas, Jaques E. Seidner, Oscar Cifuentes, Luis F Galich)
La luz masónica
viernes, octubre 24, 2014


